Chicago: a dónde el viento te lleve

Cuando uno programa un viaje a EEUU, normalmente opta por visitar ciudades como Nueva York, Las Vegas, San Francisco o Miami. Todas ellas tienen mucho encanto y dejan un recuerdo imborrable en la memoria de quienes la recorren. Pero hay una ciudad que esconde miles de secretos y curiosidades y en cuyas calles conviven 3 millones de personas. Esa ciudad es Chicago y aquí está su carta de presentación.

 

Skyline de Chicago

Skyline de Chicago

Chicago: Una gran ciudad

Aunque quizás no se trate de una de las urbes más conocidas de los Estados Unidos, Chicago es la tercera ciudad con mayor número de habitantes del país (por detrás de Nueva York y Los Ángeles). Y tres millones de personas no pueden estar equivocadas.

Conocida como “La Ciudad de los vientos”, un apodo que no tiene nada que ver con su ajetreado clima sino con las promesas incumplidas de los políticos que la gobiernan, Chicago es reconocida por ser vibrante, dinámica pero también acogedora.

Y si no, que se lo digan a los polacos. Esta ciudad cuenta con la segunda mayor población de ciudadanos de ese país fuera de Varsovia.

 

 

 

 

Planes para todos los gustos

Mirador The Ledge

Mirador The Ledge

Sí con estos pequeños detalles que te hemos contado ya notas el cosquilleo de la curiosidad en tu barriga, prepárate para descubrir todo lo que Chicago puede mostrarte en tu visita. Lo primero que has de hacer, más que nada por situarte, es subir al Mirador The Ledge. Se trata de un cubículo de vidrio en lo alto del piso 103 del rascacielos Skydeck Chicago desde el que se puede vislumbrar, no solo toda la ciudad, sino cuatro estados más de Estados Unidos. Saluda con la manita a los vecinos de Indiana, Illinois, Michigan y Wisconsin y sobre todo, no mires hacia abajo.

Si has sobrevivido sin morir de vértigo, podrás chulearte entre familiares y amigos diciendo que estuviste en el edificio más alto de Norteamérica y el tercero más alto del mundo. ¡Bien por ti!

Ponemos los pies en la tierra y nos zambullimos ahora en la vida callejera de Chicago. Reserva una de tus noches para disfrutar de un espectáculo en cualquiera de los 200 teatros que hay repartidos por la ciudad. También puedes optar por una sesión de jazz en directo en estas mismas salas. Ese género musical nació aquí en 1914.  Has de completar la jornada degustando algún plato típico de la ciudad así que te sugerimos el Deep Dish, la pizza típica de la zona. Su gruesa base de pan crujiente, la cobertura abundante de queso y el tomate en la parte superior, harán que te parezca un auténtico manjar.

Si lo que te apetece es algo más elaborado y relajado, en Chicago tienes más de 5.500 restaurantes a tu entera disposición. Y entre ellos (si se lo puede considerar restaurante) el Mc Donald´s más grande del mundo. Localízalo en el 600N Clark St. y acércate aunque sea para ver sus dimensiones. Por suerte para ti, no está ubicado en la Western Avenue, la calle más larga del mundo que mide 37 kilómetros. ¡Necesitarías más de un día para encontrarlo!

 

Water Tower Chicago

Water Tower Chicago

Chicago a todos los niveles

La mires por donde la mires, la ciudad de Chicago fascina a cada paso. Además de ser pionera en la construcción de rascacielos (el primero del mundo, el Home Insurance Company, fue construido aquí en 1885), cuenta con otros encantos a ras de suelo. Muchos de los arquitectos más destacados del siglo XX han levantado sus edificios en Chicago: los exuberantes almacenes Carsson, la original Cloud Gate (conocida como The Bean, o la alubia) y su reflejo del skyline, el auditorio de Frank Gehry (al más puro estilo Guggenheim de Bilbao), el evocador edificio del Chicago Tribune o las icónicas torres Marina City (portada del mítico Yankee Hotel Foxtrot de Wilco) son las instantáneas que tienes que llevar de vuelta. Y si tienes el día explorador, sigue la pista de Frank Lloyd Wright en sus viviendas unifamiliares absolutamente únicas en las afueras de la ciudad o en el barrio de Evanston o de Mies Van del Rohe en el afamado MIT. Y si quieres tener una perspectiva única de la ciudad, haz una travesía guiada por el río: no te defraudará.

El Lago Michigan, por ejemplo, nos regala 43 kilómetros de playa en plena ciudad. Para llegar hasta su orilla, puedes pedalear por alguno de los 30 kilómetros de senderos para bicicletas o tomar el “L”, el metro que opera en el área metropolitana y cuyos raíles discurren elevados por la ciudad. Parece una atracción de feria pero es el medio de transporte más usado por los chicagüenses (¿te habías parado a pensar cuál era su gentilicio?). Y si le echas un poco de imaginación, bajo la estructura de este metro podrás reconocer escenarios de las películas de Batman de Christopher Nolan.

Y ya que hablamos de agua, ¿qué tal una paradita para retomar fuerzas en la Water Tower? Podría tratarse de una fuente de grandes dimensiones en las que saciar la sed pero no es así. Como su propio nombre indica, es una torre construida en 1869 cuya función era extraer agua del lago Michigan. Adquirió mucho protagonismo tras el gran incendio que durante tres días arrasó la ciudad en 1871. Fue una de las pocas construcciones que sobrevivió y actualmente se utiliza como galería de arte (la entrada es gratuita).

 

La curiosidad tiene un nombre

Lincoln Park Zoo

Lincoln Park Zoo

Seguro que todo lo que has leído hasta ahora te ha sorprendido gratamente, ¿verdad? Pues aún quedan unos cuantos lugares de esta ciudad americana que debes pisar para poder afirmar que la has conocido a fondo. Si te gustan los animales y disfrutarlos en su entorno natural, puedes pasarte por el Lincoln Park Zoo. Situado al norte de la ciudad, es el más antiguo del país y su entrada es gratuita.

Para poder enviar postales y poner los dientes largos al personal que has dejado aquí, te recomendamos darte un garbeo por la Oficina de Correos sita en Chicago 433 W. Van Buren. Además de hacer llegar tus misivas, podrás descubrir todos los rincones de esta edificación subido en coche. Se trata de la única instalación de correos del mundo en la que puedes ir subido en automóvil a través de ella.

Una visita turística nunca está completa si no conocemos el legado artístico de la zona. Pasear por el Instituto de Arte de Chicago te permitirá contemplar la mayor colección de pinturas impresionistas del mundo después del Louvre de París. Touchè!

Para freaks del suspense y las novelas de crímenes, imprescindible acoplarse a uno de los tours inspirados en Al Capone. Este personaje no ficticio fue la figura del crimen más importante de la ciudad y trabajó en negocios ilegales entre los años 20 y 30. Durante el recorrido, se visitan los sitios a los que solía ir y aquellos otros en los que ocurrieron sucesos trascendentales en su vida. ¿Espeluznante o interesante?

Y por último y como mera curiosidad, puedes ir a fotografiarte con birrete y toga (no olvides echarlos en la maleta) a las puertas de la Universidad de Chicago. De sus aulas han salido nada más y nada menos que ¡87 Premios Nobel!

A lo mejor se te pega algo…

 

Fin del trayecto

Conocer Chicago es enamorarse inesperadamente de una ciudad que lo tiene todo. El ex-presidente Barack Obama vivió durante 20 años aquí y dada su trayectoria, debió adquirir tantos conocimientos que fue capaz de gobernar un país.

Tal vez tú seas uno más de los 40 millones de visitantes que recibe cada año. Pero está en tu mano hacer de tu estancia una experiencia única y memorable.

 

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