Las fiestas de San Isidro

Si piensas en Madrid, probablemente acudirán a tu mente imágenes de la Gran Vía, grandes edificios, turistas en la Puerta del Sol, salidas de Metro abarrotadas de gente yendo a trabajar… un lugar donde la vida es rápida y no hay tiempo para nada que se salga de la rutina. Pero (casi) milagrosamente, un par de veces al año, Madrid se detiene en el tiempo y se permite el lujo de retroceder un par de siglos, volviendo a lo castizo, a la vida tranquila y a sus orígenes.