De Nueva York al cielo

Puente de Brooklyn

Puente de Brooklyn

Puede que alguna localidad de Asia se haya ganado a pulso el subtítulo de “la Ciudad de los Rascacielos” durante los últimos años, pero cuando escuchamos esta expresión para referirnos a un sitio es inevitable que no se nos venga a la cabeza una ciudad con la que no dejamos de soñar, hayamos estado ya en ella o no: Nueva York.

Nueva York es conocida por numerosos nombres, “La Ciudad que Nunca Duerme”, “La Gran Manzana”, “La Ciudad de los Sueños”… hemos visto sus calles representadas en infinidad de lugares, tantos, que hasta parece que, en algún momento, hemos vivido en la casa de Carrie Bradshaw en el 66 de Perry Street, hemos pasado al lado del edificio en el que vivían Mónica y Chandler o hemos subido al icónico Empire State Building.

Precisamente, esto último es de lo que os quería hablar en esta ocasión, la experiencia de subir a los tres rascacielos más imponentes de Nueva York: el Empire, el Rockefeller Center y el One World Trade Center, cada uno con su increíble historia, ofrecen una experiencia diferente a los visitantes y unas vistas que quitan el aliento a distintas zonas de Manhattan.

¿Quieres volar a Nueva York y saber cómo es la experiencia en cada uno de los tres miradores?

 

Empire State Building

Nueva York

Subir a uno de los edificios más icónicos de Nueva York lleva su tiempo, ¡pero merece la pena!

Las colas para comprar las entradas suelen ser largas y, si vas apurado porque no quieres perderte el atardecer desde el cielo, irás bastante pillado de tiempo porque el proceso hasta llegar al observatorio es un poco largo. Por eso recomiendo siempre comprarla con anterioridad por internet o ir un día a horas con menos afluencia de gente (generalmente a primera hora de la mañana) y coger la visita para otro día, puesto que los tickets valen para poder subir a cualquier hora del día.

El Empire State tiene dos observatorios. El primero de ellos está situado en la planta 86, el popular Observation Deck, con los típicos miradores  redondos plateados que aparecen en todas las instantáneas y hashtags de Instagram que te ofrecerán una vista panorámica 360 de dos de las zonas más importantes de Manhattan, el Midtown y Downtown. Central Park queda un poco más lejos, por detrás del Rockefeller Center, su mejor vista la podréis encontrar en el Top of the Rock.

El segundo mirador está en la planta 102, al que se podrá acceder pagando un suplemento de $20 sumados a la entrada general de $32 por disfrutar del primer mirador y las dos exposiciones permanentes interiores que hay en la misma planta del edificio. Honestamente, en mi opinión y experiencia, no merece mucho la pena llegar al segundo observatorio, las vistas son prácticamente las mismas a lo que se puede ver desde la planta 86, pero eso ya queda al gusto de cada uno.

Rockefeller Center

Central Park

El emblemático Rockefeller Plaza alberga otro de los mejores miradores de la ciudad y, personalmente, mi favorito.

La experiencia es ligeramente diferente a la del Empire pero muy completa. Empezando por la impresionante araña compuesta de cristal Swarovski y una exposición que cuenta la historia del Rockefeller Center desde sus inicios, arte y arquitectura.

La subida en ascensor es otra experiencia en sí, al cerrarse las puerta se convierte en una lanzadera espacial que te impulsa hasta la septuagésima planta en un vorágine de luz, sonido y colores favorecidos por el flamante techo de cristal del ascensor.

Una vez en el mirador podrás disfrutar de otra vista de 360º de Manhattan. Esta vez estarás en pleno Midtown, por lo que podrás ver perfectamente el edificio Chrysler, Times Square, el río Hudson y el Empire State. Además, tendrás las mejores vistas de todo Central Park, te quitará el aliento. Prometido.

Como recomendación personal, sube cuando se esté poniendo el sol, ver el atardecer desde cualquiera de los tres pisos que conforman el Top of the Rock es sencillamente… impresionante. Ver cómo el sol se funde con la ciudad y el cielo se va oscureciendo por detrás del Empire State Building mientras se encienden todas las luces de Manhattan a tus pies… es algo que se quedará para siempre grabado en tu memoria. Yo repetí hasta dos veces, con eso te lo digo todo…

One World Trade Center

Skyline de Nueva York

Nueva York renace en la Zona Cero con la construcción del imponente One World Trade Center.

El nuevo rascacielos ocupa parte del espacio que, en su día, ocuparon las Torres Gemelas dibujando el nuevo skyline de la Ciudad que Nunca Duerme.

Pero, ¿qué tiene de diferente con respecto a los otros dos edificios? Además de la trágica historia sobre la que se emerge, el WTC 1 se ha convertido en el nuevo icono de la ciudad, no solo de manera turística, sino también como símbolo de la determinación y resistencia de sus habitantes tras los trágicos sucesos del 11S que impactaron al mundo entero.

El One World Obervatory ostenta el título del observatorio más alto de la ciudad, más que el del Empire y Top of the Rock. En el lobby – revestido del mismo mármol blanco que tenían las Torres Gemelas – encontrarás el acceso al mismo, una vez superado el control de seguridad te esperará una experiencia multimedia sobre el origen de todos los visitantes que ha recibido el observatorio, inmediatamente seguido por una explicación visual de cómo se construyó el edificio y una recreación de cartón piedra de la roca sobre la que se asienta no solo el One World Trade Center, sino toda la ciudad de Nueva York.

Los ascensores también cuentan con paneles LED para animar la subida de 102 pisos en… ¡menos de 50 segundos! La sensación es brutal pero una vez llegas arriba, entras en el See Forever Theatre, y se elevan los paneles para dejar paso a las impresionantes vistas de Observatory… no tiene precio, bueno, sí que lo tiene, pero en este caso merece la pena. El “ooohhh” al ver lo que se esconde tras los paneles se te va a escapar… te lo digo yo.

Seguidamente, podrás disfrutar de otras vistas de 360º sobre más de 380 metros de altura, solo que en este caso verás mejor el Downtown que se extiende sobre tus pies. Tendrás las mejores panorámicas del East River, los Puentes de Brooklyn y Manhattan, el propio Brooklyn, New Jersey y la Estatua de la Libertad, además del resto de Manhattan, por supuesto, desde el lower hasta el upper. Aquí se te escapará otro “ooohhh”, sobre todo si te quedas a ver el atardecer.

En este Observatory juegan otro papel importante las nuevas tecnologías a diferencia de los otros dos observatorios, a través del City Pulse o el Sky Portal, tendrás información a tiempo real de lo que ocurre bajo tus pies y verás las calles desde otro ángulo.

Cada uno con sus características peculiares, los tres observatorios ofrecen una visión completa y global de toda la ciudad de Nueva York, así que ahora te toca decidir a ti; ¿subirás a alguno de los tres en tu próxima visita a Nueva York? ¿o cuál te ha gustado más si ya has estado? No te pierdas nuestra guía de viajes de Nueva York

 

¡Cuéntanos!

3 Comentarios

  1. ¡Cómo mola NY! En serio, no puede gustarme más 🙂 He estado ya un par de veces y volvería todos los años si pudiera. Desde luego los miradores de los que hablas en tu artículo son geniales, Rubén. Yo me quedo sin duda con el Rockefeller, creo que tiene la vista más completa de Nueva York. ¡Gracias por el post!

    • ¡Gracias a ti por tu comentario! Yo voy a ir por tercera vez a finales de año… a ver si descubro algún mirador nuevo y lo incluyo en el post para completar la experiencia :), ¡gracias!!

  2. Me encantó el artículo y me encanta Nueva York! Una de nuestras ciudades favoritas en todo el mundo, volveríamos una y otra vez (o nos podríamos quedar a vivir sin problemas ajaj) Saludos!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

limpiar formularioComentar entrada