Los 10 destinos más navideños del mundo

Hay ciudades en el mundo que parecen estar esperando la Navidad para estallar en forma de luces, colores, exultantes decoraciones navideñas y muchos y buenos olores de comidas y bebidas ricas para celebrar y pasar los mejores días en familia. Son las mejores embajadoras mundiales de la Navidad, modelo para todas las demás, pero… ¿no habrá llegado el momento de vivirlas en primera persona? Hemos seleccionado 10 de esas ciudades, en todo el mundo, donde se fabrica la Navidad. ¡Prepárate a conocerlas de primera mano!

Colonia (Alemania)

Para muchos, Colonia (Alemania) es “la capital de los mercadillos navideños”, ahí es nada. Y es que aquí, las cabañas de madera decoradas con mil luces y en donde comprar artesanías navideñas, regalos, belenes de madera, dulces de temporada… simplemente, ¡están a otro nivel! El mercadillo más enorme está a los pies de la catedral, uno de los templos góticos más impresionantes que existen. Pero en Colonia no hay UN mercadillo navideño, sino muchos: el Mercadillo de la Ciudad Vieja, que hasta tiene pista de hielo; el Mercado de Santa Claus en la Plaza Rudolf; el Mercadillo de Navidad del Puerto, con un barco de 15 metros de eslora donde se representan espectáculos… ¡y más! Y todo mientras te adentras en los olores más navideños: vino caliente, crepes, salchichas, chocolate caliente…

Colonia en Navidad
Colonia en Navidad

Disneyland Paris

Disneyland Paris y la Navidad, ¡una combinación exultante! Si el parque ya exhibe su magia durante todo el año, en Navidad, simplemente, se enciende y centellea de todas las formas posibles. Para empezar, los personajes Disney se visten con sus mejores galas navideñas para brillar en tus fotos, ¿por qué no posando ante el gran árbol de navidad gigante? ¿O ante el camino iluminado por las hadas rumbo al Castillo de la Bella Durmiente? Las noches se llenan de luz con el espectáculo de Disney Illuminations, donde guía la fantasía, la música y los fuegos artificiales. Apúntate al Animation Celebration, un musical con los personajes de Frozen, pensado para disfrutar en familia, ¡como las interminables e irresistibles compras navideñas que podrás realizar en las tiendas y locales del Disney Village! ¡Lo vas a querer todo!

Disneyland Paris en Navidad
Disneyland Paris en Navidad

Navidad en Laponia

¿Buscas la auténtica capital de la Navidad? Igual tienes que irla a buscar al frío, cruzando la línea imaginaria del Círculo Polar Ártico, ¡a Laponia! En Rovaniemi y el resto de pueblos lapones encontrarás la auténtica estampa navideña: tupidos bosques nevados, el cielo estrellado y miles de colores navideños en las calles decoradas. Hace frío, es verdad, pero a cambio podrás visitar el pueblo de Santa Claus, y visitarle en persona, así como muchas actividades de nieve como conducir motos de nieve, subirte a un trineo tirado por renos o huskies, pescar en el hielo y… si tienes suerte, ¡hasta ver con tus propios ojos una aurora boreal! Espera, que viene lo mejor: en Laponia podrás alojarte en preciosas cabañas finlandesas, ¡en iglús!, o en unas casas llamadas “tree house” con grandes cristaleras a la nieve para alucinar con el bosque nevado viéndolo desde el interior de la cama; ¿no te parece romántico?

Aldea de Santa Claus en Laponia
Aldea de Santa Claus en Laponia

Praga

¡Pocos lugares en el mundo rebosan sabores, olores y tanta decoración callejera como la ciudad de Praga… en Navidad! Hasta quienes ya conocen Praga reconocen que la ciudad se transforma en otra. Su epicentro navideño es el enorme mercadillo navideño de la Plaza de la Ciudad Vieja, cerca del célebre reloj astronómico de Praga. En el centro, brillan las 100.000 bombillas del gran árbol de Navidad que preside la plaza, con el que todos quieren hacerse fotos, o el belén que allí se instala. Las fotos más impresionantes de la plaza las harás desde la Torre del Ayuntamiento, ¡geniales! Imposible que no pruebes el famoso vino caliente (especiado), el chocolate, o las humeantes salchichas que encontrarás en los puestos, además de las piezas de artesanía y regalos. En Praga, también podrás vivir la Navidad en sus dos pistas de patinaje sobre hielo, disfrutando de conciertos callejeros o impresionantes coros en las iglesias; y en general, sintiendo el bullicio y los paisajes desde el famoso Puente de Carlos sobre el eterno Moldava.

Mercadillo navideño en Praga
Mercadillo navideño en Praga

París en Navidad

La llamada “ciudad de la luz” se da por aludida todos los años en Navidad, ¡y el resultado es espectacular! Los Campos Elíseos compiten entre las mejores iluminaciones navideñas del mundo, los escaparates echan el resto en decoraciones, los mercadillos de Navidad desprenden sus olores por toda la ciudad y la “sensación navideña” recorre las avenidas haciendo que estar allí, en Navidad, ¡valga doble! Tal es la sensación por entre las casetas de artesanías, vino caliente y regalos en el Mercado de las Tullerías, donde además encontrarás un parque de atracciones con una noria, o el mercado de artesanías en Notre Dame. No te pierdas la pista de hielo en el interior del Grand Palais, una de las más exclusivas del mundo; el gran árbol de navidad bajo la famosa cúpula central de las Galerías Lafayette; las pistas de hielo, como la de Trocadero, y hasta espectaculares paseos nocturnos rodeados de luces como el de “Lumieres en seine”. Más de 150 calles iluminadas que ponen el plus definitivo a uno de los destinos más deseados del planeta, París.

Navidad en París
Navidad en París

Copenhague

La Navidad en Copenhague tiene un sabor… ¡muy dulce!, y es que la ciudad echa el resto con sus recetas tradicionales para celebrar la Navidad con sus mejores recetas de repostería: irresistibles pastas de mantequilla, galletitas redondas de pimienta y especias, y otros postres más intensos como el Winderbrød (un pan vienés cubierto de mazapán o chocolate), o el Kanelsnegle, que son rollitos de canela con mucha mantequilla. Muchos de ellos los encontrarás en los múltiples mercadillos navideños que irás encontrando por la ciudad, que también ofrecen artesanías, vino caliente (aquí llamado Glögg), etc. Los Jardines Tívoli abren sus puertas ex profeso por Navidad, con sus lagos, jardines y tiendecitas para hacer compras; y la fachada del famoso Hotel D’Anglaterre exhibe una suerte de fresco navideño lleno de luces y decoraciones… ¡para fundirlo a fotos! Pistas de hielo, centros comerciales llenos de luces… los planes se multiplican. ¡AH! Y el 13 de diciembre, los canales se llenan de barcas decoradas con luces navideñas y se reúnen en el puerto Nyhavn, donde cantan juntos una canción navideña.

Copenhague
Copenhague

Quebec (Canadá)

Imagina una ciudad totalmente entregada a la decoración navideña, llena de luces y mercadillos, pero además cubierta por un manto de nieve que la convierte en todo un escaparate lleno de ideas, planes y propuestas para la familia. ¡En Quebec no se acaban los planes!, como el de perderte por el Mercadillo alemán de Navidad, con todos los sabores, regalos y artesanías típicas de los mercadillos navideños europeos, ¡un decorado mágico! Si viajas con niños, apúntate al “Festi Lumière” que organiza el Acuario de Quebec, todo un circuito de juegos y luces pensado para los más pequeños; o quizás desees apuntarte a los paseos en trineos tirados por perros. Aunque no se celebra exactamente en Navidad, sino entre los meses de enero y febrero, el Carnaval de Quebec organiza increíbles desfiles nocturnos, carreras de canoas por el río de San Lorenzo, esculturas de nieve… ¡AH! Y alucinarás con el “Hotel de Glace”, un hotel de hielo que se destruye y se construye cada año, con un gran hall de entrada de lo más original. Y si viajas en pareja, ¿qué tal un baño caliente a la intemperie en alguno de los SPAs nórdicos de Quebec?

Québec
Québec

Núremberg

¿Buscas un mercadillo navideño que sea el auténtico modelo para todos los demás?, no te pierdas el Christkindlesmarkt, el mercadillo navideño de Núremberg, ¡el más tradicional de todos! Sus 180 puestos de madera cuentan incluso con un concurso de decoración para alucinar con sus iluminaciones, pero también podrás comer y beber las comidas típicas navideñas: los bocadillos de salchichas de Núremberg (no irás a pedir otras, ¡verdad?), las galletas y el pan de jengibre, panes de frutas, y el célebre vino caliente especiado que aquí se llama glühwein y que es mano de santo para combatir el frío. Si puedes, sube a la Torre de San Sebaldo para sorprenderte con las vistas sobre los tejados de la ciudad iluminada, y si quieres recorrerla de forma original, hazlo en coche de caballos doblando sus esquinas como en los tiempos medievales. Los niños tienen su propio mercadillo navideño, el Kinderweihnacht, con un carrusel y hasta un tren de vapor al que subirse, y donde podrán realizar manualidades navideñas, como hornear galletas!

Mercadillo navideño en Nuremberg
Mercadillo navideño en Nuremberg

Nueva York

Tan inabarcable como París, Nueva York ya es una ciudad inmensa a la que hay que volver y volver, y en Navidad se transforma ingresando en la locura total de las luces, las compras y los planes navideños, ¡una experiencia! Para muchos, el comienzo oficial de la Navidad neoyorquina se vive con el encendido del árbol de Navidad del Rockefeller Center, entre la 5ª y la 6ª Avenida, con sus miles de luces de LED, ¡todo un clásico! Como también es apuntarse al famoso Christmas Spectacular de Radio City, con las célebres bailarinas “Rockettes”, ¡o cualquiera de los muchos musicales que encontrarás en Broadway! ¿Mercadillos navideños? Muchos, como el mercadillo de Columbus Circle, el de Bryant Park o el que más se parece a los mercadillos tradicionales, el de Union Square. Vuélvete loco con las compras navideñas en el “pueblito” del outlet de Woodbury, haciendo fotos de las fachadas decoradas en el barrio italo-americano de Dyker Heights, en Brooklyn, o subiendo a cualquiera de los miradores de Nueva York para ver la ciudad iluminada. ¡Nueva York interminable… también en Navidad!

Nueva York nevado
Nueva York nevado

Sídney (Australia)

Aunque no lo creas, Sídney tiene una bien conocida reputación navideña internacional… cuyas imágenes de bañistas con trajes de baño rojo y gorros de Papá Noel ha dado la vuelta al mundo, ¡y es que no olvides que la Navidad australiana se celebra en pleno verano! Y ese es, para los de nuestro hemisferio, uno de los rasgos singulares de la navidad en Sídney. De hecho, en lugar de hablarte de vino caliente, te propondremos celebrar la Navidad haciendo barbacoa en la playa, super típico australiano. Entre los mejores planes, visitar la decoración y el árbol de Navidad gigante del Queen Victoria Building, un edificio de estilo clásico del siglo XIX, o el árbol de Navidad de Martin Place, de 30 metros de altura. Las noches de verano navideño se vuelven mágicas en el Darling Harbour, un espacio junto al agua con una noria, una fuente para jugar y refrescarnos y hasta una bola de navidad gigante dentro de la cual es posible meterse! El barrio más animado es el de The Rocks, donde además de la decoración, las luces, el mercadillo, etc., hay música en directo. También podemos hacer las super compras de Navidad en el centro comercial del CBD, en sitios exclusivos como la George Street, o The Strand Arcade, una galería comercial de estilo victoriano. Ah, y… ¿qué tal ver los fuegos artificiales más famosos del mundo? En Noche Vieja, en Sídney, viéndolos desde la bahía, en una bonita noche veraniega… ¡único!

Fin de año en Sidney
Fin de año en Sidney

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