Ruta para valientes: 7 destinos y 7 menús solo aptos para valientes

Mercado flotante en Asia

El sudeste asiático es un destino perfecto para aquellos viajeros que buscan nuevas experiencias. Países insólitos y de grandes contrastes como Tailandia, Vietnam, Camboya o Birmania se convierten en un escenario inmejorable para un viaje exótico y diferente. Apabullantes paisajes, una inigualable oferta cultural, milenarias tradiciones y costumbres… Además, una de sus principales señas de identidad es su comida exótica: sabores fuertes, animales poco comunes o incluso insectos son la base de una gastronomía que nada tiene que ver con nuestros hábitos culinarios pero que, en muchos casos, se convierte en uno de los principales alicientes y menús de los foodies más osados y aventureros.

Existen platos y alimentos especiales en muchos rincones del mundo cuya mera descripción puede provocarte un gran exotismo… seguido de una cierta repulsión. Porque, aunque son menús totalmente habituales fuera de nuestras fronteras, no forman parte de nuestro «esquema» cultural. Si eres capaz de abrir tu mente y cruzar la delgada línea que separa lo apetitoso de lo desagradable (en temas gastronómicos), prueba con estos destinos:

Menús asiáticos exóticos 

Platos típicos de Tailandia

Platos típicos de Tailandia

Tailandia

Dicen que una de las experiencias más divertidas y exitantes en Bangkok es subirse a un tuk tuk, una especie de taxi-triciclo motorizado que cruza las calles a toda velocidad.

Pero si la adrenalina de pasar como un rayo entre coches, motos y autobuses no es suficiente para tu espíritu aventurero, da un paseo por sus puestos callejeros y echa un vistazo a sus propuestas culinarias.

Su comida exótica estrella es el lagarto seco. Crujiente, incluso crocante, pero sin mucho sabor. Un snack callejero muy popular que, además, se puede usar como ingrediente en las sopas.

Para terminar, también puedes degustar las típicas larvas de hormiga blanca, los saltamontes fritos o unos escorpiones. En Tailandia, los insectos son un alimento más (además, con un alto valor nutritivo).

Pho. Vietnam

Pho. Vietnam

Laos

Laos es un país menos desarrollado y bastante menos turístico. ¿Una opción a destacar? No te pierdas la mágica ciudad de Luang Prabang.

Allí puedes degustar el Pho, un plato originario de Vietnam pero que se ha convertido en prueba obligada para cualquiera que visite esta región. Se trata de una sopa de fideos con ternera, albóndigas y vísceras de vaca, entre las que se incluyen el corazón, la lengua, el hígado, etc. Puede condimentarse con cilantro, albahaca, cebolla, lima y tomate.

Además, en los mercadillos callejeros también puedes encontrar los denominados «animales del bosque asados». Toda una alternativa si quieres descansar para tomar un aperitivo como cualquier local.

Vietnam

Vietnam es una de las grandes regiones en el sudeste asiático. Con una población de más de 85 millones de habitantes, es un país con una oferta turística impresionante. Su mezcla entre modernidad y tradición lo convierten en un destino que no deja indiferente a nadie. El Delta del Río Mekong; las tribus del norte; la Bahía de Ha long, la isla de Phu Quoc, Hanoi… su riqueza es innumerable.

Y, como no podía ser de otra manera, su gastronomía es también una expresión de su personalidad propia. ¿Un plato para atreverse? El balut o feto de pato, un huevo que guarda en su interior el feto de un pájaro de 18 días, con sus plumas, pico y huesos. Muy apreciado también en Filipinas.

¿Otras alternativas para los amantes de estas «gastro-experiencias»? Perros asados, muy habituales en los mercados callejeros, y ranas a la barbacoa.

Camboya

Camboya es el país de de los templos de Angkor Watt, de las ruinas más famosas del sudeste asiático y una de las grandes maravillas del mundo antiguo.

En su capital, Phnom Penh, también puedes utilizar los tuk tuk para moverte por la ciudad y disfrutar de sus pagodas y sus espectaculares casas coloniales francesas. Además, prácticamente en cada rincón, puedes encontrar un puesto de comida callejero, ideal para degustar una de sus especialidades locales: la tarántula frita. Una tarántula crujiente y, según dicen, con un sabor bastante agradable.

Si las arañas no son lo tuyo también puedes optar por las cucarachas, bastante presentes en la gastronomía del lugar.

Tarántulas fritas. Camboya

Tarántulas fritas. Camboya

Malasia

Malasia, uno de los países más desarrollados de la zona, es el más visitado de todo el sudeste asiático: ¡cuenta con más de 23 millones de turistas! Destino con una riqueza cultural y monumental enorme, tiene influencia de las grandes comunidades de chinos e indios que conviven con los malayos.

Y este influjo de razas y culturas también tiene su representación en su comida. ¿Un plato imprescindible? El Devil’s curry, una propuesta que, solo con su nombre, no da lugar a muchas interpretaciones a la hora de imaginar el nivel de picante de esta receta. Fruto de la mezcla de la cocina portuguesa y las especias asiáticas, se trata de un curry preparado con una mezcla de carnes —cerdo o pollo con salchichas— cocinadas en una pasta de chile que incluye ingredientes típicos de la comida exótica del sudeste asiático: nuez de la India, jengibre y limoncillo.

Birmania

Debido a la dictadura militar que aún sigue gobernando en el país, Birmania es otro de los países menos desarrollados de la zona. Solo se puede acceder a esta región a través de su aeropuerto principal en la ciudad de Yangoon. Y solo después de haber adquirido el visado en alguna de sus embajadas.

Pero si te decantas por visitar y superar los retos que supone viajar a este singular país, no puedes dejar de probar sus «huevos de mil años», comida exótica sin igual. Parecen huevos podridos, pero su aspecto es el resultado de una técnica para comer este alimento sin tener que cocinarlo. ¿Cómo? Los huevos, de codorniz o de pato, se recubren con cal (sin hervir previamente) y se dejan así durante 10-11 días. Una vez pasado ese tiempo se abren… y listos para comer. Tienen una textura muy gelatinosa y un olor que puede recordar a un queso fuerte. Son un ingrediente habitual también en ensaladas y los puedes encontrar en todos los mercados.

Arroz biryani

Arroz biryani

Singapur

Singapur es un país con grandes posibilidades y un destino muy a tener en cuenta a la hora de trazar una ruta por el sudeste asiático. Considerado uno de los cuatro tigres asiáticos (junto con Taiwan, Corea del Sur y Hong Kong), esta ciudad-estado se presenta como un curioso punto de encuentro en el que se dan cita culturas como la china, la británica, la malaya y la india, por lo que es fácil encontrar influencias de todas ellas. Su gastronomía también es bastante conocida y significativa, y es de resaltar que los propios singapurenses se autodenominan como verdaderos fanáticos de la comida.

Un plato que no puedes dejar de probar es el arroz biryani, procedente de su importante influencia india. Eso sí, cuidado, porque la primera vez puedes sentir un ardor insoportable en la lengua. Una comida exótica por excelencia pero extremadamente picante y solo apta para los que ya hayan desarrollado una alta tolerancia al chili. Para rebajar el nivel de «pique» prueba la soya bean drink, una bebida dulce de leche de soja que suele estar disponible en todos lados y, además, está muy buena.

Y tú, ¿eres más de insectos o de picante? Sorpréndenos con tus propias experiencias con la comida exótica y cuéntanos nuevas ideas.

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