Frigiliana, la villa de las tres culturas

Frigiliana

Frigiliana es conocida como la villa de las tres culturas debido a que a finales del S. XV coexistían personas de las religiones cristiana, judía y musulmana, cosa que se aprecia en lugares como la fuente de las tres culturas, así como en otros monumentos como la vasija del Adarve del Torreón. Esta se encuentra ubicada en el área más oriental de la comarca de la Axarquía, repuntando al Mediterráneo desde el Parque Natural de las Sierras de Almijara, Tejeda y Alhama.

Son inconfundibles las paredes encaladas, calles estrechas e infinidad de escaleras que transitan todo el Barribarto, el cual constituye la herencia morisca en el casco antiguo de Frigiliana y uno de los mejor conservados de la provincia.

Frigiliana, el pueblo blanco

Frigiliana, el pueblo blanco

Frigiliana, el pueblo blanco

Frigiliana es uno de los pueblos blancos más cautivadores de Málaga, galardonado con el I Premio Nacional de Embellecimiento en 1982. Además, su casco histórico es conjunto Histórico Artístico desde el año 2014.

Una vez llegues a la plaza de las tres culturas y el denominado balcón del Mediterráneo podrás disfrutar de unas increíbles vistas al mar, donde también se encuentra la entrada al pueblo y el edificio de los Reales Pósitos.

Continúa caminando hasta una bifurcación. Aquí encontrarás uno de los lugares más icónicos del pueblo, un emplazamiento ideal para hacer fotos y llevarnos unos recuerdos. Te aconsejamos que a continuación subas la escalinata en dirección al Barribarto, transitando la zona morisca de la ciudad. Calles empinadas, fachadas blancas y puertas azules te atraparán mientras subes en dirección al Ayuntamiento.

Durante el recorrido encontrarás la fábrica de miel de caña de Nuestra Señora del Carmen, única en Europa, establecida en el antiguo Palacio de los Condes de Frigiliana. Te recomendamos ir al Museo Arqueológico, el cual está junto a la Oficina de Turismo.

Transitando por la Calle Real, encontrarás una parada obligatoria: la Iglesia blanca de San Antonio de Padua, la cual data del año 1676. Frente a ella encontrarás una pequeña plaza que, además, en época de verano suele ubicar una terraza ideal para descansar.

Iglesia blanca de San Antonio de Padua

Iglesia blanca de San Antonio de Padua

Gastronomía y artesanía

A la hora de comer, no desaprovechemos la ocasión de disfrutar de algunas exquisiteces de la gastronomía local. Por ejemplo, catar el choto frito en salsa de almendras, potaje de verduras, las berenjenas fritas con miel de caña, las migas y el chivo, un cabrito asado tradicional de la Axarquía. No nos olvidemos del potaje de bacalao, típico en Semana Santa. Puedes ir a degustar estos platos indistintamente en cualquier restaurante del pueblo. ¡No te van a decepcionar!

Si deseas pasar la noche para continuar descubriendo los encantos del pueblo con calma, hay numerosos alojamientos como hoteles, apartamentos turísticos y casas rurales.

Para los amantes de la artesanía, Frigiliana también es el lugar ideal para llevarse un bonito recuerdo, ya que se confeccionan orfebrerías tradicionales con materiales como el esparto, las calabazas de agua, la cera, el cristal, la arcilla, la madera o la lana. También en el casco histórico hay obras y diseños con acabados notables.

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