Slow Food en España: los mejores restaurantes para degustar la «comida lenta»

Comida en el campo

Slow Food, este movimiento gastronómico, que podemos traducir como “comida lenta” o “comer despacio”, nació en Italia en el año 1986 de la mano de Carlo Petrini, quien 3 años más tarde lo convirtió en una asociación internacional.

La filosofía del movimiento Slow Food busca dar la importancia al acto en sí mismo de “comer”, poniendo en valor el placer que aporta a los sentidos este acto social, el disfrutar de las diversas recetas y sabores tradicionales, y la utilización de productos de los lugares de origen y de temporada – lo que además redunda en un beneficio medioambiental al reducir la huella ecológica -. Todo ello tomándose el tiempo necesario para disfrutar de la comida de forma pausada y sosegada, y en buena compañía. Podemos afirmar que busca un ritmo vital lento para conseguir el placer gastronómico.

 

Los principios del Slow Food

– Educar el paladar, con el mejor argumento del gusto contra la mediocridad de la comida Fast Food.

– Proteger la comida local y las recetas de toda la vida, con una producción y alimentos tradicionales.

– Fomentar un modelo de agricultura más limpio, protegiendo los alimentos y las formas de cultivar locales.

– Proteger los locales gastronómicos por su valor histórico, artístico y social como “Patrimonio de la Cultura”.

El Slow Food, que también recibe el nombre de “eco-gastronomía”, cuenta ya con más de 100.000 socios a nivel mundial, con sedes en Alemania, Holanda, Suiza, Estados Unidos y Japón, además de la propia Italia. La sede original se denomina “Condotte”, mientras que el resto se denominan “Convivium”. Organizan cursos, degustaciones, cenas y viajes para promover las campañas lanzadas por el movimiento.

Entre las principales actividades que realizan se encuentran las Ferias Gastronómicas, dedicadas por completo a la alimentación. De las más famosas podemos destacar el “Salone del gusto”, que tiene lugar en Lingotto Turín, el “Slowfish” de Génova, y el “Cheese” de Bra – éste último sólo se celebra los años impares -.

Como no podía ser de otra manera en un país donde la gastronomía es tan importante, este movimiento también ha llegado a España, y podemos disfrutarlo en los siguientes restautantes:

 

Arcos de Quejana

Cordero asado a fuego lento

Cordero asado a fuego lento

Este hotel y restaurante está situado en la falda de Sierra Salvada, en el Valle de Ayala, entre Bilbao y Vitoria. Proponen un viaje gastronómico a través de los cinco sentidos, con cuidados productos tradicionales y presentaciones qué elevan la comida a un nivel superior.

El restaurante cuenta con una carta con cocina tradicional con toques contempóraneos, también podemos disfrutar del Menú Bertako, fiel cocina de la tierra, con platos destacados de alcachofas, huevos o cordero. Como punto fuerte el restuarante nos sorprende con el Menú Ametsa, un menú alternativo con matices y sabores diferentes, destacando el Magnum de Foie e Higos o el Cochinillo confitado, glaseado y sus Bellotas de Castaña.

Hotel Restaurante Arcos de Quejana

 

El Morral de la Ojinegra

Pasta con trufa

Pasta con trufa

Este establecimiento está situado en un pueblecito de Teruel llamado Alloza. Cuenta con el distintivo «Kilómetro 0», otorgado por el movimiento «Slow food», se comprometen a no consumir productos que se siembren a más de 100 Km a la redonda.

Se trata de una pequeña empresa familiar que gestiona el Turismo Rural La Ojinegra, un alojamiento sostenible en el que se encuentra este restaurante ecológico, y que ofrece también actividades relacionadas con el patrimonio y el medio rural.

El Morral de la Ojinegra no cuenta con una carta fija, los platos van cambiando y variando en función de la temporada, así el género siempre es fresco y asegura una maduración natural. Trabajan siempre con agricultores locales con huertas de tierras limpias, sin químicos.

 

El Pou de Beca

Alcachofas ecológicas

Alcachofas ecológicas

El Pou de Beca tiene una visión clara: la creación de un espacio para disfrutar de la naturaleza, de las tradiciones y la cultura del entorno mostrando la diversidad de la cocina.

Situado en el Vall d’Alba, en Castellón, es un negocio familiar y rural en en el que utilizan productos frescos de temporada de la zona para elaborar una cocina natural como la de toda la vida. Además de comer, se pueden visitar las bodegas, realizar actividades de senderismo, montar a caballo, realizar talleres de conservas y de elaboración tradicional de pan y quesos.

El Pou de Beca ofrece una materia prima inigualable entre la que podemos destacar espárragos, alcachofas, cordero o raviolis caseros.

 

Kimpira

Tomates de huerta ecológica

Tomates de huerta ecológica

Situado en la ciudad de Valencia, este establecimiento vegano y macrobiótico se esfuerza por presentar recetas de productos saludables y naturales.

La carta está repleta de suculentos platos elaborados con productos 100% orgánicos, libres de transgénicos, con verdura de temporada y local, cocinan con agua filtrada y purificada y edulzan los postres con siropes de cereales integrales y melaza de arroz.

Adéntrate en este movimiento y organiza tu próxima salida gastronómica en alguno de estos fantásticos lugares donde cuidar tu alma y tu cuerpo.

 

 

 

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2 Comentarios

  1. La comida hay que disfrutarla siempre, y si los ingredientes son de la mayor calidad posible pues mucho mejor. Habrá que probar estos restaurantes.

    • Totalmente de acuerdo contigo, María. Comer es un verdadero placer para todos los sentidos. Nunca comprenderé a esas personas que dicen que comen porque no les queda más remedio, pero que no le encuentran la gracia…

      Muchas gracias por leernos y… ¡no dejes de contarnos tus impresiones cuando visites alguno de estos restaurantes!

      Saludos
      Abel

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