Tras la pista de Puccini en Italia

Estatua de Puccini

“La Boheme”, “Tosca”, “Madame Butterfly”… Puccini compuso a finales del siglo XIX algunas de las arias más famosas de la historia de la ópera, cuyas melodías han trascendido el espacio de los melómanos para integrarse ya en la historia misma de la música. ¿Exageramos si dijéramos que la ópera forma parte del imaginario universal de Italia? ¿Y cómo sería posible vivir la Italia de la ópera? ¿Qué tal de la mano de Puccini, que fue uno de sus compositores más notables y reconocidos? Os proponemos un viaje por la Italia del compositor, sus destinos más emblemáticos, los lugares donde creció, donde compuso sus obras más importantes y donde le sienten como su más valioso embajador.

Los orígenes en Lucca, en plena Toscana

El viaje por la Italia de Puccini no es solo un viaje en el espacio, sino también en el tiempo: nos trasladamos a la ciudad de Lucca, una atractiva ciudad situada en plena llanura de la Toscana donde Giacomo Puccini nació el 22 de diciembre de 1858. No es mal sitio desde el que comenzar nuestro viaje, no solo porque así lo hiciera el propio Puccini, sino también porque la ciudad cuenta por sí misma con innumerables atractivos para el visitante.

No en vano, se trata de una ciudad amurallada que aún conserva en su interior un centro histórico perfectamente conservado, que exhibe un ambiente de lo más animado y que enseguida ofrece al visitante la oportunidad de pasear por sus calles intrincadas y construcciones medievales. De hecho, las propias murallas forman ya parte de este singular paseo desde que el arquitecto Lorenzo Nottolini las convirtiera durante el s.XIX en un agradable paseo lleno de árboles que aún hoy hace las delicias del visitante.

Lucca

Lucca

Sin embargo, el plato fuerte de nuestra estancia en Lucca será la visita a la casa natal de Puccini, uno de los emplazamientos más importantes del llamado “Museo Puccini” (que cuenta con varias sedes en distintas ciudades) y el lugar donde el compositor creció y donde compuso, de hecho, algunas de sus obras de juventud. En él encontraremos documentos originales, partituras musicales, e incluso algunos objetos valiosos como el piano Steinway & Sons original en el que Puccini compuso nada menos que su ópera “Turandot”.

Además, toda la casa conserva el mobiliario y el ambiente original, lo que nos permitirá conocer la atmósfera de sus primeros años antes de su traslado a la ciudad de Milán. Para terminar, podemos complementar nuestro paso por el museo con una visita a la Piazza Citadella, donde encontraremos un monumento en bronce que el artista Vito Tongiani erigió en 1994 en homenaje a Puccini, así como al famoso Caffè di Simo, una encantadora cafetería que Puccini solía frecuentar en persona y en donde, en ocasiones, se puede disfrutar de conciertos de piano en directo.

 

La estancia en Milán y el éxito de Puccini

Milán

Milán

En 1880, el joven Puccini, un compositor aún por completo desconocido, se trasladó a la ciudad de Milán para estudiar música en el conservatorio, cosa que haría durante tres años. Y, ciertamente, no se puede decir que sus primeras composiciones alcanzaran un gran éxito. En 1884, Puccini prueba suerte con una ópera-ballet en dos actos titulada “Le Villi” que se estrenó en Milán, y con la que no consiguió el favor del público. Algo parecido sucedería también en 1889 con el estreno de “Edgar”, que tampoco logró una gran respuesta.

No pudo ser hasta 1893 que Puccini obtendría su primer gran éxito con una obra estrenada en Turín y que llevaba el título de “Manon Lescaut”, lo que cambió su vida para siempre, pues no solo se convertiría en la primera de una serie que reuniría sus mejores composiciones (“La Boheme” en 1896, “Tosca” en 1900, o “Madama Butterfly” en 1904) , sino que además mejoraría para siempre su nivel económico, haría de él un hombre célebre y le daría la oportunidad de abandonar Milán para volver a su querida Toscana.  ¡Y fue recibido por todo lo alto!

 

El regreso a la Toscana

Ya convertido en una célebre personalidad de renombre internacional, Puccini decide abandonar Milán para instalarse cómodamente en su amada zona de la Toscana, en donde adquirió dos edificios en ubicaciones idílicas. ¿Qué tal continuar nuestro viaje junto al precioso lago Massaciuccoli?

Nos acercamos primero hasta Torre del Lago, una bonita localidad del municipio de Viareggio con todo el sabor de la Toscana que atesora además la irrenunciable suerte de encontrarse junto a este hermoso lago. Sin duda, resulta fácil comprender el amor y la sintonía que Puccini sintió siempre por este lugar en donde conservó hasta su muerte una villa de aspecto rural. Sin duda, aquí fue donde Puccini se sintió más cómodo, donde pasaba grandes temporadas acompañado de su familia y en donde, de hecho, compuso algunas de sus obras más renombradas. Se cuenta que, además, Puccini fue recibido con mucho cariño por parte de un grupo de pintores, intelectuales y otros artistas de la zona, encantados de contar en el municipio con una de las grandes personalidades de la música de su tiempo, hasta el punto que algunos de ellos se acercaron a la estación de tren para darle la bienvenida personalmente. Se entiende así que incluso llegaran a fundar en su honor el llamado “Club de la Boheme”.

Viareggio

Viareggio

Como visitantes en Torre del Lago, tendremos la oportunidad de descubrir otra parte esencial del “Museo Puccini”, instalado en la villa personal del compositor junto al lago Massaciuccoli. Aquí podremos conocer sus dependencias, donde encontraremos fotografías personales, instrumentos de caza (otra de sus grandes pasiones, además de los automóviles), muchos de sus retratos, etc., mientras escuchamos de fondo algunas de sus piezas musicales. ¡No se te olvide dedicar algo de tiempo a disfrutar del jardín!, otro de sus atractivos, y si lo deseas, incluso acercarte a la capilla que se construyó tras la muerte del compositor y donde reposan sus restos.

Si nos trasladamos hasta Chiatri, podremos acercarnos a otra de las propiedades que Puccini adquirió en la Toscana: una vivienda de estilo neogótico, situada en un lugar muy pacífico rodeado de olivos y con unas increíbles vistas sobre el lago. Aunque la vivienda fue vendida en 1908 (y actualmente no se puede visitar), se piensa que aquí fue donde se compusieron obras tan relevantes como “Tosca” (estrenada en 1900) o “La chica del oeste” (en 1910).

 

Su tiempo en Viareggio

En 1921, Puccini se mudó al barrio de Marco Polo en la vecina localidad de Viareggio, donde tan solo vivió tres años hasta su muerte en 1924. Allí disfrutaría seguro de una ciudad famosa por su carnaval, así como por su ambiente de playa, en un entorno célebre por mostrar el lujo y la clase de comienzos del siglo XX. Se sabe que uno de los lugares favoritos de Puccini fue el conocido Café Margherita, de 1902, que será seguro una de nuestras paradas obligatorias en la ciudad.

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