Viajes irresistibles en riesgo de desaparición

Maldivas

Se dice del mundo que cada vez va más deprisa, que todo dura menos y que los cambios son ya el sabor mismo de nuestro día a día. Guste o no, la cosa aplica incluso a nuestros destinos soñados, y el extremo es que alguno… ¡incluso puede desaparecer! No será el caso de París, que sepamos, pero ojo con otros nombres tan aparentemente (no tan) eternos como Venecia, Maldivas o Jamaica, por citar algunos. Es fácil encontrar listas de paraísos naturales que podrían desaparecer delante de nuestros ojos, y muchos de esos países ya han lanzado advertencias internacionales tan siniestras como la de “ven a visitarnos mientras estemos aquí”, como es el caso de Maldivas.

Maldivas: el país más plano del mundo cuyas tierras terminarán bajo el agua

Maldivas

Maldivas

Maldivas es uno de los destinos paradisiacos más conocidos, más deseados y más emblemáticos del mundo, pero también es uno de los más amenazados por el cambio climático y la consiguiente elevación del nivel del mar que amenaza con tragarse a este archipiélago de casi 1.200 islas. Maldivas figura en el Libro Guinness de los Records por ser el país más plano del mundo, mérito que seguro preferiría no exhibir para no resultar tan vulnerable ante el aumento del nivel del mar. En torno al 80% de su territorio se encuentra a menos de 1 metro de altitud, y su altura máxima no supera los 2 metros.

La mayoría de estimaciones afirman que las Maldivas desaparecerán bajo las aguas del Índico a finales del siglo XXI, lo cual puede parecer “lejano”, pero también hay quien ya ha calculado que en 2050 la mayoría de espacios podrían ser inhabitables. ¿Aún te parece algo lejano? ¿Y si te decimos que ya se han evacuado hasta 30 islas durante los últimos años? Ciertamente, Maldivas, tal como las conocemos, no van a durar para siempre.

Lógicamente, los más concienciados son los propios habitantes de Maldivas, casi 400.000 personas —de las cuáles, una cuarta parte vive en la capital, Male—, que llevan tiempo buscando soluciones desesperadas para evitar su desaparición. Algunas de las islas ya han implementado primeras medidas, como la construcción de pequeños muros perimetrales con los que pretenden frenar los primeros ascensos del mar.

Playa en Maldivas

Playa en Maldivas

Otras medidas más relevantes incluyen apoyarse en la experiencia de empresas holandesas, bien curtidas en el arte de contener el avance del agua, para construir islas artificiales con las que ganar terreno al mar, ¡y terreno más alto! Algunas de las primeras propuestas de islas artificiales tienen un aspecto muy futurista y se dedicarán a la construcción de resorts vacacionales. Puede parecer broma, pero lo cierto es que los habitantes de Maldivas no descartan perder la batalla frente a la naturaleza y tener que abandonar para siempre sus preciosas islas paradisiacas. Hace unos años, ya elevaron una propuesta internacional de compra de terrenos en destinos como Sri Lanka, India o Australia, a los que migrar definitivamente.

Mientras todo esto sucede, y sucede ya, Maldivas sigue siendo uno de los más impresionantes destinos para disfrutar de playas de infarto, aguas de inefables tonos turquesa, fondos marinos irrepetibles para bucear, y donde disfrutar de los famosos bungalows sobre el agua (overwater bungalows, típicos de los viajes a Maldivas) que han hecho de sus estampas la imagen oficiosa de este país… que podría no durar para siempre.

Venecia: sube el mar y baja la ciudad

Ya hemos perdido la cuenta de todas las amenazas naturales (y no tan naturales) a las que se enfrenta la ciudad de Venecia para sobrevivir, aunque si hay una amenaza contundente… esa es la del nivel del mar. No solo es que este ascienda por efecto del calentamiento global, sino que la ciudad misma se hunde poco a poco sobre su lecho, doblando la preocupación de sus poco más de 50.000 habitantes censados… y del resto del planeta ¡que adoramos Venecia! ¡Y queremos viajar a Venecia por mucho tiempo!

Venecia

Venecia

La ciudad de Venecia se asienta sobre una miríada de palos de madera, llamados palafitos, colocados sobre el barro del fondo marino y cuya resistencia lleva sorprendiendo a sus analistas durante décadas. Cuesta imaginar que semejante estructura, no especialmente resistente y totalmente expuesta a las constantes mareas, haya sostenido en pie estructuras tan magníficas como la Basílica de San Marcos y el resto de construcciones.

El secreto está en que la madera sumergida, al no estar en contacto con el oxígeno del aire, no se corrompe tan fácilmente, y la sal del mar contribuye a hacerla aún más fija y resistente. Pero la fórmula tiene su límite, y algunas malas prácticas, como el bombeo del agua subterráneo del acuífero, han ido perjudicando la estabilidad del sistema llevándolo a un punto en el que todo está en pleno proceso de hundimiento. Mal momento, cuando el nivel del mar sube cada año.

El efecto de las mareas, de los vientos sirocos, etc., es que todos los años, Venecia sufre el efecto del “agua alta” que sumerge sus calles y anega emplazamientos tan emblemáticos como la Plaza de San Marcos, justo el lugar más bajo de la ciudad, y por tanto el más expuesto. Hasta el 80% de esta queda sumergida por efecto de las inundaciones, alcanzando un nivel de hasta 187 cm. Esto conlleva, además, que la sal del mar alcance partes visibles de las estructuras y las corroa con el paso del tiempo. Se habla de que una joya artística universal como la Basílica de San Marcos podría haber sufrido ya “una corrosión irreversible”.

Góndolas en Venecia

Góndolas en Venecia

Venecia puede presumir de ser una de las primeras ciudades amenazadas que cuenta con una importante intervención para salvar su futuro: el sistema MOSE. Se trata de un juego de tres barreras submarinas que se elevan cuando existe riesgo de mareas y que impide que el nivel del agua suba en la ciudad de Venecia. Ha costado 5.500 millones de euros y se ha tardado 15 años en construir. ¿Su efecto? Está por ver. En octubre de 2020, MOSE resguardó la ciudad de una importante marea que la habría anegado, pero hace unas semanas el sistema de previsión de mareas falló y el MOSE, simplemente, no se activó. Si hay algo sencillo para el ser humano… es subestimar el poder de la naturaleza.

Pirámide de Guiza en Egipto

Pirámide de Guiza

Pirámide de Guiza

Otra joya arquitectónica universal (la única de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo que aún se conserva) a la que se le acumulan las amenazas. Hace unos años, el país se burló de un egiptólogo que dio la voz de alarma sobre unas filtraciones de agua provenientes de una zona agrícola próxima al área de la Gran Pirámide de Guiza en Egipto. Dichas filtraciones podrían estar afectando a la estabilidad de la pirámide cuya fecha de construcción se ha estimado en torno al año 2.570 a. C., y por tanto enormemente sensible a los cambios estructurales.

Sin embargo, poco después, las advertencias del egiptólogo tuvieron que ser tomadas muy en serio y el Ministerio del Interior de Egipto empezó a preparar un “Plan de emergencia” para salvar la llamada “Meseta de las Pirámides”, en donde también se encuentra la Gran Esfinge de Guiza. Al parecer, el plan incluía una rediseño de canales y desagües para alejar el agua de semejante tesoro… ¡poca broma!

Pirámides de Egipto

Pirámides de Egipto

Pero no es la única amenaza a la que se enfrenta la Gran Pirámide de Guiza, cuya destrucción ha sido prometida por parte de algún grupo yihadista, alegando “haber sido construida por infieles”, lo que ha obligado al Gobierno Egipcio a informar en el escenario internacional de que las pirámides se encuentran fuertemente custodiadas y protegidas, y que además cuentan con un sistema de más de 200 cámaras de vigilancia para garantizar la seguridad.

Hace unos meses, además, un grupo de egiptólogos y encargados de la gestión y protección del Patrimonio, protestaron por la construcción de varias autovías, en su opinión demasiado próximas a la Pirámide de Guiza, lo que tampoco ayuda a su conservación. Es importante apoyar la protección del patrimonio para que viajar a Egipto siga siendo una de las experiencias más impresionantes del mundo de los viajes, como lleva siendo durante décadas.

Maldivas, Venecia o los tesoros de Egipto, solo tres ejemplos de viajes únicos y espectaculares, a los que considerábamos eternos, pero que descubrimos que pueden desaparecer. A veces por los excesos del turismo, otras veces por el mero paso del tiempo y, a menudo, por efectos como el cambio climático, pero lo cierto es que conviene sumar nuestras voces a las de quienes exigen ser responsables, apoyar la sostenibilidad de los viajes, para que viajar a Maldivas, o viajar a Venecia, siga siendo posible.

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