Medicina tradicional china, ¿Panacea o realidad?

Medicina tradicional china¿Sabías que antiguamente en China, se pagaba al médico solamente mientras se mantenía la salud y se le dejaba de pagar cuando alguien se encontraba enfermo? Esto, que hoy en día parece casi inimaginable, ocurría porque durante muchos años, la medicina preventiva era mucho más valorada que la curativa, ya que pretendía la búsqueda y el cuidado de la salud durante toda la vida, no solo cuando apareciera la dolencia o el malestar.

La Medicina Tradicional China tiene su origen la cultura milenaria china y en los principios del “yin y el yang”

Esto que aparentemente suena a chino, nunca mejor dicho, no es nada más que la búsqueda del equilibrio constante entre el yin y el yang, ya que uno, no puede existir sin el otro, y ambos son necesarios para garantizar un buen estado de salud.

Jardín Zen

Jardín Zen – Ying y Yang

Otro de los conceptos básicos para entender la Medicina Tradicional China es el “Chi”, también conocido como “la energía vital” que se encuentra en cada uno de nosotros y que, según este pensamiento, esa energía ayuda a regular y a equilibrar los cuatro planos fundamentales de la salud: el físico, el mental y el emocional y el espiritual.

Pero ¿en qué consistían exactamente estas técnicas milenarias? Y lo más importante: ¿funcionaban de verdad?

Son numerosas las técnicas y prácticas empleadas en la tradición china. Una de ellas, no es nada más y nada menos que la buena alimentación.

El cuidado de la alimentación ha sido para los chinos durante muchos años, la mejor medicina preventiva, ya que se creía que a través de los alimentos se creaba la calidad del PH de la sangre, algo que más tarde la ciencia demostró, y que al igual que ocurre en una piscina, cuando el PH se mantiene alcalino es muy poco probable que se reproduzcan virus o bacterias y, sobre todo, que sobrevivan.

Salud mental y salud física

Tai Chi

Tai Chi

Otra de las habilidades preventivas era la meditación. Deportes como el yoga, el Tai-chi, el Chi-kun o el Kárate ayudaban a relajar y a calmar la mente, favorecían la respiración y disminuían notablemente los picos de estrés, una de las amenazas para la salud más dañinas del siglo XXI. Numerosos estudios han demostrado la relación directa entre la salud mental y emocional con la salud física, algo que se hizo eco gracias al estudio en 1955 sobre el “efecto placebo”.

Aparte de estas dos prácticas, cada vez más aceptadas e incorporadas en nuestro mundo occidental y moderno, hay otras más originales y diferentes a las que no estamos tan acostumbrados: la Acupuntura, que consiste en clavar unas agujas especiales en puntos de energía para liberar el “chi” y evitar que se estanque;  la Moxibrusión, que consiste en acercar una moxa encendida en puntos energéticos para que el yang del calor equilibre la energía; los masajes terapéuticos como la reflexología podal que pretende tratar las dolencias a través de la planta del pie, etc.

Pese a que todas estas técnicas milenarias no tienen ningún respaldo científico, son muchas las personas que se han beneficiado con su práctica, sin por ello dejar de utilizar la medicina occidental tan necesaria en el mundo moderno, ya que, si algo está claro y podemos adoptar de este pensamiento ancestral, es que lo importante, es saber mantener siempre el equilibrio.

1 Comentario

  1. Es bastante curioso lo que has comentado al principio del artículo, entiendo que esto se hacia para que los profesionales de la medicina tradicional velaran para que sus «clientes» estuvieran siempre bien. Esto sería implanteable para el modelo actual que se cobra por dar el servicio y no por el resultado.

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