25 junio 2026

Los faros más espectaculares de España para visitar y fotografiar

¿Qué hace tan especiales a los faros frente a cualquier otra construcción? Tal vez sea su esencia: no solo son edificios, sino guías cuya razón de ser es ayudar a otros a encontrar el camino. En este post recorreremos algunos de los faros más bonitos de España, lugares únicos que, por su historia, su entorno y su magia, se convierten en destinos imprescindibles que merece la pena visitar al menos una vez en la vida.

Caminito del Rey (Málaga)

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Los casi 8 km. con los que cuenta esta ruta recientemente recuperada se encuentran en el Parque Natural del Desfiladero de los Gaitanes, entre las localidades malagueñas de Ardales (acceso norte) y El Chorro-Álora (acceso sur), y discurre entre las escarpadas paredes que a lo largo de los siglos ha excavado el Río Guadalhorce.

Además de unas impresionantes vistas, el caminito del rey te ofrece la posibilidad de disfrutar de una rica y variada flora y fauna a lo largo de las 4 horas que tardarás en recorrerlo aproximadamente, en un solo sentido.

Información importante: Al no tratarse de una ruta circular (y, según la época del año, no es posible realizar el camino de ida y vuelta), tendrás que prever cómo llegar al punto de origen si has ido en tu propio vehículo. Existe un servicio de autobús entre ambos accesos.

Postales de faros: los rincones más fotogénicos de España

Si lo que buscas son vistas espectaculares, capturar imágenes inolvidables o posar junto a algunos de los faros más bonitos de España, estos lugares te van a enamorar.

Torre de Hércules, A Coruña

Empezamos con el Faro de la Torre de Hércules, en A Coruña, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2009. Un enclave único donde cualquier fotografía gana protagonismo casi por sí sola. No es solo su imponente presencia lo que lo convierte en especial, sino también su historia: es el faro en funcionamiento más antiguo del mundo y conserva parte de su estructura original de época romana.

Su origen, además, está envuelto en leyenda. Cuenta la tradición que Hércules llegó hasta esta costa para derrotar al gigante Gerión, que aterrorizaba la zona. Tras vencerlo, enterró su cabeza y ordenó levantar sobre ella una torre como símbolo de su victoria. De ahí que en el escudo de A Coruña aparezca una calavera bajo la silueta del faro, emblema de la ciudad.

A día de hoy, la torre se puede visitar e incluso subir hasta su mirador. Eso sí, alcanzar la cima requiere esfuerzo: más de 230 escalones te separan de unas vistas impresionantes del Atlántico. Para quienes prefieran algo más tranquilo, en la base hay un museo que repasa la historia del faro.

Faro de Faváritx, Menorca

Si imaginamos el faro típico de los cuentos, ese que todos tenemos en mente desde pequeños, probablemente nos acerquemos mucho al Faro de Favàritx, en Menorca. Situado en el extremo norte de la isla, es uno de los más fotografiados del país. Rodeado de un paisaje abrupto de rocas oscuras, casi lunar, destaca por su inconfundible torre blanca atravesada por una espiral negra. Inaugurado en 1922 y con 28 metros de altura, en su interior alberga una interesante exposición sobre señales marítimas.

Pero este faro no solo conquista por su estética. La tradición dice que, en noches de luna llena, caminar sobre los charcos que se forman a su alrededor trae consigo energía, fuerza y fertilidad. Un recuerdo mucho más especial que cualquier souvenir habitual.

Faro de la Plata, Monte Ulía, San Sebastián

Y para cerrar esta ruta de faros con encanto, nos trasladamos hasta el norte, a Donostia (San Sebastián), donde se encuentra el Faro de la Plata. Ubicado en un enclave privilegiado, en el monte Ulía y frente al mar Cantábrico, este faro combina naturaleza y paisaje en estado puro. 

A primera vista se podría confundir con un castillo, pues parece más bien una fortaleza medieval, con sus almenas y torreones, que una de las construcciones marítimas dedicadas a la navegación. Construido en 1855, su nombre proviene de las piedras areniscas que forman el acantilado sobre el que se asienta. Al ser humedecidas por el fuerte oleaje cantábrico, adquieren este tono siendo denominado el lugar como Punta de la Plata por los marineros que navegaban siglos atrás entre sus aguas.

El Faro de la Plata es uno de esos lugares que inspira amor y misterio y si no, que se lo digan al escritor Ibon Martín que eligió este rincón de la geografía vasca para ambientar su novela El faro del silencio. En las inmediaciones del faro se puede visitar también la Fuente del Inglés, un rincón franqueado por los antiguos acueductos que conducían el agua hasta la capital guipuzcoana. Un espacio perfecto para descansar y disfrutar del paisaje sin distracciones.

Si dispones de un poco más tiempo y quieres conocer algo muy curioso, recomendamos hacer una visita a Albaola Itsas Kultur Faktoria) es un astillero-museo vivo ubicado en Pasajes San Pedro, Gipuzkoa. Su objetivo principal es recuperar la historia marítima vasca construyendo ante el público réplicas de embarcaciones históricas de madera, utilizando herramientas y técnicas artesanales tradicionales

Hola al sol: un faro que inspira vida

Faro de Cap de Creus al amanecer en la Costa Brava

El Faro de Cap de Creus, en Girona, tiene el privilegio de ser el punto más oriental de la península ibérica y el primero en recibir la luz del sol cada día. Un lugar simbólico donde cada amanecer se convierte en todo un espectáculo.

Ubicado al norte del golfo de Roses, este faro se esconde en un entorno único que forma parte del Parque Natural del Cap de Creus desde 1998. Su paisaje, marcado por formaciones rocosas caprichosas y abruptos acantilados tan característicos de la Costa Brava, ha cautivado durante siglos a artistas de todo tipo. No es casualidad que figuras como Salvador Dalí encontraran aquí una fuente de inspiración. Eso sí, para disfrutarlo plenamente conviene ir preparado: la tramontana, el viento del norte, suele ser una compañera constante.

Pero su atractivo no se queda solo en lo natural. El Faro de Cap de Creus también tiene un lado cinematográfico: fue escenario de la película El faro del fin del mundo, basada en la novela de Julio Verne. Para el rodaje se construyó una torre de hormigón junto al faro, que con el tiempo generó polémica al no retirarse tras finalizar la producción.

En una de las escenas más recordadas, un incendio envuelve la torre durante el enfrentamiento entre los protagonistas, interpretados por Kirk Douglas y Yul Brynner. Aunque el fuego dejó huella, el faro resistió. Décadas después, y tras años de controversia, la estructura añadida fue finalmente demolida.

Este lugar, donde se mezclan naturaleza, historia y cultura, es solo una pequeña muestra de la riqueza que encierran los faros de nuestro país. En este recorrido hemos destacado algunos de los más especiales, pero la lista es mucho más extensa.

Así que te proponemos algo: ponte en marcha, mochila al hombro, deja que te acompañe la música —quizá Faro de Lisboa de Revólver— y déjate guiar por estas luces del litoral. Puede que en el camino descubras no solo nuevos destinos, sino también esa conexión especial que solo los faros saben despertar.