01 marzo 2024

¿Qué ver en Berlín?

El 9 de noviembre de 1989 caía el mayor símbolo de la Guerra Fría y de la división de Alemania tras la II Guerra Mundial: el famoso Muro de Berlín. Pero, antes de hablarte de la lista de imprescindibles que tu visita debe incluir en esta ciudad alemana, hagamos un breve repaso a la historia de tan icónico elemento, el Muro de Berlín o die mauer.

La historia del Muro de Berlín

Berlín

Tras el fin de la victoria de los Aliados, Alemania quedo dividida en dos países totalmente antagónicos: la República Federal Alemana (RFA) en el lado occidental, y la República Democrática Alemana (RDA) en la órbita soviética. Y Berlín, que antes del conflicto era la capital, quedó igualmente dividida en dos zonas: Berlín Oeste y Berlín Este – que se mantuvo como capital de la RDA, mientras que la de la RFA se trasladó a Bonn -.

Mientras la parte occidental de la ciudad prosperaba económicamente y gozaba de la misma libertad que el resto de la RDA, el lado oriental sufría la precariedad de la economía soviética, así como una clara limitación en las libertades individuales. Por ello, se calcula que unos 3 millones y medio de alemanes de la RDA huyeron a la RFA a través de Berlín. Las Autoridades de la RDA decidieron entonces construir un muro que hiciera casi imposible ese éxodo, y lo levantaron, con nocturnidad y alevosía, la noche del 12 al 13 de agosto de 1961.

Durante los 28 años de su existencia, unas 5.000 personas consiguieron traspasarlo, aunque casi 200 murieron en el intento y otras tantas resultaron heridas.

Un error por parte de un dirigente de la RDA al comunicar cierta flexibilidad en los permisos para viajar fuera del país tuvo como consecuencia que miles de ciudadanos de Berlín Este se dirigieran la noche del 9 de noviembre de 1989 a los puntos de control del Muro con la intención de pasar al otro lado. Quienes vigilaban dichos puntos de control se vieron sobrepasados y ese fue el inicio de la caída del Muro, ya que la muchedumbre comenzó su derribo con todo aquello que tenían a mano.

Las huellas del muro en el Berlín actual

Comenzamos nuestra visita por los vestigios del Muro en la ciudad:

La East Side Gallery está conformada por 103 secciones decoradas por otros tantos artistas de todo el mundo, y que suman más de 1.300 metros del muro original. La obra más famosa (y fotografiada) es el “Bruderkuss” del ruso Dimitri Vrubel, que representa un apasionado beso entre los presidentes de la Unión Soviética y la RDA, Leonid Brézhnev y Erich Honecker.

 El Checkpoint Charlie fue uno de los tres pasos fronterizos del Muro de Berlín, habitual en las películas de espías de Hollywood. Aquí se encuentra también el Museo del Muro.

 La Puerta de Brandeburgo, una de las muchas que daban acceso a la ciudad a finales del siglo XVIII, quedó en la zona neutral con la construcción del Muro de Berlín. Tras la reunificación de Alemania, es el escenario de las más importantes celebraciones que se llevan a cabo en la ciudad, incluyendo la bienvenida al Año Nuevo cada 31 de diciembre. Desde aquí se puede acceder al Tiergarten, el principal parque y pulmón verde de Berlín.

El Memorial del Holocausto y museos de Berlín

Berlín

No muy lejos de la Puerta de Brandeburgo se encuentra el Memorial del Holocausto, un sobrecogedor conjunto de casi 3.000 bloques de hormigón dedicado a los judíos víctimas del nazismo.

Y en la citada puerta, en la Plaza de París, comienza el Bulevar Unten den Linden (“bajo los tilos”), la principal avenida de la ciudad, donde encontramos la Academia de las Artes, el icónico Hotel “Adlon”, la Catedral (Berliner Dom), y la Ópera Estatal (Staatsoper).

Termina en el Schlossbrücke, un puente que da acceso a la llamada Isla de los Museos, declarada “Patrimonio de la Humanidad” por la UNESCO. En ella encontramos el Altes Museum – o Museo Antiguo, dedicado a la colección prusiana de antigüedades -, el Neues Museum – o Museo Nuevo, que exhibe las colecciones egipcias (incluyendo el famoso Busto de Nefertiti) y prehistóricas -, la Alte Nationalgalerie – Galería Nacional Antigua, dedicada a la pintura y escultura alemana del siglo XIX -, el Bodemuseum – Museo Bode, con importantes obras bizantinas -, y el impresionante Pergamonmuseum – Museo de Pérgamo, donde se exhibe el famoso “Altar de Pérgamo” que le da nombre, pero también la “Puerta de Ishtar” de Babilonia o la “Puerta de Mileto”, entre otras obras de excepcional valor histórico -.

De entre los 365 museos que ofrece la ciudad, destacan también el Museo Berggruen – con obras de Giacometti, Matisse, Paul Klee y Picasso -, el Museo Humboldt de Historia Natural – que cuenta con el mayor esqueleto de dinosaurio del mundo -, el Museo Judío de Berlín, o el Museo de la Stasi – el temido servicio secreto de la RDA -.

Imprescindibles de Berlín

El edificio del Reichstag es la sede del Parlamento Federal o Bundestag. Desde su famosa cúpula, obra del laureado arquitecto británico Sir Norman Foster, se obtienen unas magníficas vistas de la ciudad. Te recomiendo subir tanto de día como de noche.

En el Barrio de Charlottenburg se encuentra la Iglesia Memorial del Emperador Guillermo (Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirsche), que fue utilizada por la aviación aliada como punto de referencia para los bombardeos de la ciudad, por lo que sufrió muchos daños. En lugar de reconstruirla, se decidió mantener sus restos como recuerdo de lo inútil de las guerras. A su lado se construyó una nueva iglesia que, por su forma recibe el apelativo de “la polvera” y “el pintalabios”.

En el mismo barrio se encuentra el bellísimo Palacio de Charlottenburg (1695), el Jardín Zoológico – cuenta con el mayor número de especies distintas del mundo -, el popular Teatro del Oeste (Theater des Westens), el Estadio Olímpico – sede de los Juegos de 1936 celebrados durante el Tercer Reich, y en el que el atleta estadounidense de color Jesse Owens tuvo un papel destacado al ganar 4 medallas de oro delante del mismísimo Hitler -, y la Torre de Radio (Berliner Funkturm) que recuerda a la Torre Eiffel de París.

Alexanderplatz era la principal plaza del Berlín Este, y eso se nota en sus edificios, entre los que destaca la Berliner Fernsehturm (Torre de Telecomunicaciones) que, con sus 368 metros de altura, es el punto más alto de la ciudad, visible desde buena parte de la misma.

Como contrapartida tenemos la Postdamer Platz, la principal plaza del Berlín Occidental, y que hoy en día es todo un símbolo de la pujanza y modernidad de la capital alemana. En esta plaza, donde fue instalado el primer semáforo de Europa, se celebra el famoso “Festival Internacional de Berlín” o “Berlinale”, cuyo premio principal es un oso, el símbolo de la ciudad.

¿Te he convencido para visitar la ciudad más divertida y “mediterránea” de Alemania? ¡No te lo pienses!

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