Una luna de miel inolvidable: destinos únicos para novios especiales


Si os encontráis inmersos en la gran aventura de “vuestra boda”, seguro que ya estáis metidos de lleno en el (infinito) universo de tareas y gestiones que conlleva una celebración tan importante. Entre las cuestiones principales que hay que dejar listas con varios meses de antelación al “gran día”, se encuentra una de las más deseadas y ansiadas por los futuros contrayentes: la elección del destino para la luna de miel. Porque, para poner la guinda a tantos meses de estrés y preparativos, no hay nada mejor que escoger el destino con el que siempre habéis soñado y visitarlo ya como marido y mujer.

¿Que todavía no os habéis decidido? Os proponemos algunos lugares únicos y singulares que, prometido, convertirán vuestra luna de miel en una experiencia que recordaréis toda la vida. Playas paradisíacas, viajes culturales o cruceros a las heladas tierras del norte. La oferta de viajes de luna de miel es infinita… lo importante es que este gran viaje se convierta en la oportunidad perfecta para celebrar (al fin solos) vuestra unión.

¿Nos vamos?

Novios bucenado en Australia

Novios bucenado en Australia

1. Viaje a las antípodas: descubriendo Australia.

Si hasta ahora las propuestas te han gustado pero no has sentido ese cosquilleo definitivo en tu estómago, tranquilo. Tenemos otra opción a la que no podrás decir que no.

Australia, el país más alejado de España, cuna de especies animales únicas en el mundo, es la propuesta más arriesgada y costosa pero también la más excitante y asombrosa.

Australia es un auténtico paraíso que, a pesar de tener gran parte del territorio desértico, permite al  turista conocer varios parques naturales y más de 700 lagos.

Y como no todo va a ser tierra, resulta imprescindible visitar la Gran Barrera de Coral, ¡la más grande del mundo!

Bucear en ella es una experiencia única pues no hay mejor sitio que éste para disfrutar de un ecosistema único en el mundo. Desde Cairns se pueden contratar excursiones de día completo en mini cruceros para acercaros hasta allí, bañaos, hacer snorkel y disfrutar de las maravillas naturales del arrecife.

Hay tanto que ver, sentir y conocer en Australia, que es recomendable contar con más de 20 días libres para visitarla. Además del interminable trayecto para llegar hasta ella (que aseguramos que merece la pena), la riqueza de sus regiones hará que quieras pasar muchos días más descubriendo lo que esconde el continente oceánico.

Si sois una pareja viajera, tenéis un nivel medio de inglés, sois más de ciudad que de playa pero os encanta la naturaleza, estáis acostumbrados a llevar una mochila y a hacer grandes caminatas por el campo o por el metro a partes iguales… Australia es vuestro destino.

La primera recomendación es visitar las dos ciudades más importantes: Sidney y Melbourne.

La primera de ellas se fundó en 1788 y es la ciudad más antigua de Australia. En ella conviven 4 millones de habitantes separados en dos zonas, el Norte y el Sur, comunicadas por el Puente de Harbour y por un túnel submarino.

Hacer unas fotos en la famosa Opera House o en alguna de sus reconocidas playas como Manly o Bondie Beach es requisito imprescindible para haber dado como válida nuestra estancia en el país.

Melbourne es un poco más pequeña, cuenta con tres millones de habitantes, y se caracteriza por ser una ciudad más moderna que ofrece una rica oferta cultural y gastronómica.

En ella debéis visitar los jardines Fitzroy, Federation Square, el Museo National Victoria o la Catedral de Sant Paul.

Tras vuestros primeros días en la urbe, os recomendamos disfrutar de algunas otras jornadas en Kangaroo Island, una isla al sur del país en el que podréis visitar granjas donde alimentar a pelícanos y leones marinos, y dar de comer también a los buscados canguros.

Se trata de  un espacio natural y salvaje donde los animales campan a sus anchas y el lugar perfecto para conocer y disfrutar de la singular fauna australiana. Convivirás con focas, leones marinos, canguros, zarigüeyas, koalas, pelícanos, delfines, y ornitorrincos. Podrás volver a casa con una colección de fotos de animales que sería la envidia del mismísimo Félix Rodríguez de la Fuente.

Durante vuestra estancia en el país podréis hidrataros con los maravillosos vinos de Yarra Valley. Originarios de la zona del mismo nombre ubicada al sur del país, sus interminables viñedos y famosas bodegas acogen anualmente a cientos de visitantes que se acercan hasta allí a hacer catas de sus afamados caldos. Si tenéis alguna jornada libre y conocimientos en la materia, puede ser una buena opción para disfrutar de una actividad extra y abastecer a familiares y amigos de souvenirs de calidad a vuestra vuelta.

Por último, no podíamos dejar de mencionaros el monumento natural Wave Rock. Hacer una sesión de fotos post-boda a los pies de esta ola de granito a punto de romper puede ser una experiencia sobrecogedora y fascinante a partes iguales.  No en vano se trata de uno de los monumentos naturales más impresionantes de Australia.

 

2. Si buscas “paraíso” en Google, aparece la Polinesia francesa

Si no te imaginas otro destino para tu luna de miel que una playa paradisiaca y tienes claro que lo que buscas en rebozarte veinticuatro horas al día en arena, la Polinesia francesa es tu lugar.

Formada por cientos de islas entre las que puedes ir moviéndote por agua, tierra o aire, el océano Pacífico es un lugar más que apetecible para coger color y descansar cuerpo y mente.

Luna de Miel en la Polinesia

Luna de Miel en la Polinesia

Tu circuito relax debe hacer una primera parada en Moorea, conocida como “la isla mágica”. Se trata de un jardín exuberante sobre una laguna perfecta recortada por dos bahías majestuosas: la bahía de Cook y la de Opunohu. Su relieve frondoso, digno de cualquier reality show televisivo de supervivencia, contrasta con la claridad azul de la laguna. Sus playas de arena blanca, la diversidad de sus fondos de coral y la riqueza de su fauna marina hacen de Moorea un destino privilegiado. Suena bien, ¿verdad?

Bora Bora, “la Perla de la Polinesia”, es otro de los lugares que debéis conocer. Es tal y como os imagináis: una isla volcánica situada en una de las más bellas lagunas del mundo, de aguas cristalinas repletas de peces tropicales y numerosos islotes paradisíacos. Os sentiréis como los protagonistas de la película “Lilo y Stitch” y podréis haceros fotos con collares hawaianos y faldas de flecos sin sentiros fuera de lugar en ningún momento.

Si vuestro presupuesto os lo permite, debéis alquilar una cabaña overwater. Son chozas ubicadas sobre pilotes en el mar, muchas de ellas con suelos de cristal para poder ver los peces, y terraza con escalera directa al agua. Es un capricho que merece la pena y del que presumir a lo grande en redes sociales.

En vuestro plan de ‘ninguna isla sin visitar’ también podéis incluir a la increíble Tahiti, “la isla de la luz”. En ella os enamoraréis de sus imponentes cascadas, restos arqueológicos, puntos panorámicos inigualables pero también de su actividad local con vistosos mercados y sabores únicos.

De ella podemos destacar, además, tres lugares únicos en el mundo: la iglesia Jean de la Croix, en Fakavara, una construcción religiosa realizada completamente de coral; la Vin du Tahití, la única bodega del mundo situada en un atolón de coral; y la flor de Tiaré Apetahi, originaria del Monte Temehani, una especie vegetal que no crece en ninguna otra parte del mundo (pese a los esfuerzos de los botánicos por sembrarla en otros lugares durante siglos).

Reserva tus vuelos a la Polinesia Francesa y no te pierdas este auténtico paraíso.

3. Costa Rica no es un sueño. Es un destino de ensueño

Novios aventureros en Costa Rica

Tal vez tu pareja y tú no seáis de esas personas que disfrutan estando días y días tumbados en la playa con una piña colada en la mano. Si os conocisteis en una marcha senderista, en la mayoría de fotos que tenéis juntos calzáis botas y pantalones multibolsillos, vuestras citas románticas tienen lugar en la montaña y, en general, os encanta realizar cualquier tipo de actividad que implique movimiento entre matorrales, Costa Rica es vuestro destino.

Fue el viaje elegido por el mayor número de recién casados en 2016 y se ubica entre los 10 mejores destinos del mundo de luna de miel según listas de la revista Brides y los agentes de Signature Travel Network.

En él podéis combinar lo mejor del país: naturaleza salvaje y playas paradisiacas.

  • Gracias a su riqueza hidrográfica, Costa Rica es un país muy atractivo para la práctica de deportes acuáticos como el rafting, la pesca deportiva, el surf, el buceo o la pesca marina en tres modalidades: costera, a mar abierto y submarina.
  • También su clima cálido durante todo el año y la ausencia de grandes fenómenos atmosféricos como huracanes, os aseguran un viaje sin sorpresas ni malos ratos.

Costa Rica es además una de las mecas del ecoturismo. Cuenta con nada más y nada menos que 28 Parques Naturales y otras tantas reservas biológicas y forestales. Durante vuestro viaje podréis pasear por playas de ensueño, bosques tropicales, zonas volcánicas, cascadas, manglares llenos de animales pequeños, encantadoras ciudades…

Si además de quemar calorías os gusta reponerlas, Costa Rica es un destino perfecto para hacerlo. Su gastronomía es rica y variada, muy natural y poco condimentada. Es un país con una variedad extensísima de frutas deliciosas y su café es mundialmente conocido por ser aromático y sabroso. ¿Qué más se puede pedir?

Para finalizar vuestra primera escapada como matrimonio, debéis pasar un par de días en su capital, San José. Allí podéis visitar la residencia del Castillo Azul o la Plaza de la Cultura, centro neurálgico en el que se encuentran los Museos del Banco Central: el del Oro Precolombino y el de Numismática.

Obligatorio acercarse al mercado central de San José  para desayunar uno de los platos típicos de la cocina costarricense: “el gallo pinto”. Hecho con arroz, frijoles negros, cebolla y ajo, acompañados de huevos fritos, tortillas de maíz y la infaltable salsa de Lizano, es una excelente opción para empezar el día con energía. Si la visita al mercado os pilla a la hora del almuerzo, debéis probar el exquisito “casado”, un plato preparado con frijoles, arroz, tortilla, ensalada, plátano frito y un trozo de carne que puede ser de cerdo, ternera o pescado. Para acompañarlo podéis probar con un  saludable jugo de “cas” o bien, con una de las cientos de cervezas artesanas que se producen en el país, todas ellas de alta calidad, creadas por pequeños productores.

 

4. Islas Maldivas, una imagen de postal

Luna de miel en las Maldivas

Luna de miel en las Maldivas

Conocidas antiguamente como “el reino de las mil islas”, las Islas Maldivas se pierden entre la inmensidad del Océano Índico, al suroeste de la India y de Sri Lanka. Además de una gran oferta cultural (muchas veces desconocida), las Maldivas nos regalan una apabullante naturaleza. Y es que estas islas conforman un mosaico espectacular de playas, islotes y atolones, selvas, lagunas y arrecifes coralinos… que, ya desde el avión, no dejan indiferente a sus visitantes.

Su capital, Malé, se alza sobre un entramado de callejuelas en las que no faltan las motocicletas. Es fácil encontrar encantadores cafés y restaurantes perdidos entre algunos de los edificios más importantes de la ciudad, como el Palacio Presidencial o las impresionantes casas de la élite cultural e intelectual. Merece la pena hacer una parada en la zona del Puerto, la parte más animada de la capital, para hacer unas compras en sus mercados de pescado, fruta… e incluso de la madera.

¿Planes para relajarse bajo el sol? Un atardecer en la isla de Guraidhoo, uno de los mejores lugares del mundo para, además, practicar el buceo; las paradisíacas playas de aguas transparentes de Gulhi o del atolón Kaafu; o la pintoresca localidad de Fudihoo, en el atolón Vaavu, una zona rodeada de playas de arena blanca, aguas cálidas y transparentes… Y un lugar ideal para disfrutar de la hospitalidad de sus pescadores.

 

5. Tailandia, exotismo único 

Luna de miel en Tailandia

Luna de miel en Tailandia

Nadie que haya visitado Tailandia puede negar que es uno de los destinos más bellos de todo el sudeste asiático: playas de aguas celestes y cristalinas, una naturaleza impresionante, paisajes cargados de romanticismo, una cultura milenaria y, por supuesto, unas gentes maravillosas.

Su capital, Bangkok, da cobijo a tesoros infinitos y maravillosos: palacios, templos antiguos, mercados… Entre ellos, el Gran Palace o templos como el Wat Traimit, el Wat Arun o el Wat Pho se convierten en visita obligada.

Para vuestras compras, el mercado de Chatuchak; para tomar un tentempié, el impresionante Barrio Chino; para una experiencia inolvidable, alquilar una barcaza para pasear por los klongs o canales de Thonburi; y si queréis acudir a un espectáculo de artes marciales, el Muay Thai Live.

Ayutthaya es otra de las ciudades con más encanto de Tailanda, donde se concentran algunos de los templos más antiguos y espectaculares del país. No en vano es Patrimonio de la Humanidad.

No pongáis final a vuestra luna de miel sin conocer Koh Phangan, Koh Samui y Koh Tao, tres de las islas más famosas del país (con permiso, por supuesto, de la turística Phuket). Por último, Ko Phi Phi, donde podéis disfrutar de una excursión en kayak para ver Monkey Beach, visitar Viking Cave y sus nidos de golondrinas, o hacer snorkel en Pi Leh Cove.

 

6. Un crucero por las Islas Griegas

Luna de miel en un crucero

Luna de miel en un crucero

Un crucero es siempre es una oportunidad perfecta para dejarse mimar al tiempo que se recorren algunos destinos de excepción. Y eso es lo que sucede si vuestra luna de miel se convierte en una ruta en barco por las maravillosas Islas Griegas.

Pasando por Bari, capital de la región de Apulia donde podrás perderte en su laberinto medieval de calles, patios y arcos. No dejes de admirar la Basílica de San Nicolás con su trono episcopal del siglo XII. Podrás hacer excursiones a Alberobello, con sus peculiares trullos, casas redondas de piedra seca sin cemento y techos cónicos, todo un icono Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Si lo tuyo es la naturaleza, no te pierdas las cuevas denominadas “Sassi” en Matera o las Cuevas de Castellana en Castellana Grotte.

Tras Bari, llegarás a Mykonos, situada en el Mar Egeo y reina de las Islas Cícladas. Piérdete en las laberínticas calles teñidas de azul y blanco, visita las pintorescas aldeas de Agios Ioannis y Kalafatis o la playa de Ornos. Déjate sorprender por la calidez de sus gentes, sus molinos de viento, sus paradisíacas playas y su inigualable vida nocturna.

Visita Heraklion, ciudad portuaria y capital de la isla griega de Creta, donde podrás admirar su gran fortaleza que vigila la entrada al puerto o el impresionante Palacio minoico de Cnosos.

 

Luna de miel en Japon

Luna de miel en Japón

7. El Japón más tradicional

Japón, el país del sol naciente, se merece un viaje exhaustivo. Y vuestra luna de miel se convierte en la oportunidad perfecta para disfrutar de una ruta por el país. Entre sus enclaves básicos podemos destacar lugares como Tokio, Osaka, Kioto, Nagoya, Tsumago o Hakone.

Para disfrutar del Tokio más auténtico, visitad el distrito de Taito, donde se encuentra Sensōji, el templo budista más grande del país; o la Mori Tower, uno de los miradores más espectaculares del planeta. Mientras callejeáis, no debéis dejar pasar la oportunidad de cruzar por Shibuya, uno de los pasos peatonales más impactantes del mundo y por el que pasan cada día miles y miles de personas.

Para comer, Tsukiji, el mercado más grande del mundo y un imprescindible para los amantes del sushi. Y para disfrutar de la alta velocidad, un viaje en tren bala (los shinkansen): pero estad atentos, informaos y subid a los que alcanzan mayor velocidad… ¡una experiencia irrepetible!

¿Y fuera de la capital? No os perdáis el Castillo de Nijo; el Parque Nacional de Hakone; el Santuario sintoísta de Fushimi Inari, uno de los más conocidos por sus miles de puertas o toris; el Bosque de Bambúes de Arashiyama, uno de los más bonitos de Japón; el parque Yoyogi; o la isla artificial de Odaiba. ¿A qué esperas para viajar a Japón?

 

Y sí todo esto no es suficiente, no te pierdas nuestra selección de viajes de novios  y cruceros para tu luna de miel en Viajes El Corte Inglés.

¿Os animáis a contarnos dónde os gustaría pasar vuestra luna de miel?

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