Las 10 cosas que no debes perderte en Cascais

Cascais, como otras ciudades costeras del atlántico, vio truncado sus orígenes marineros cuando a finales del siglo XVIII fue elegida por la realeza y la gente noble como su destino de vacaciones, y así fue cómo empezó a atesorar sus grandes atractivos turísticos, junto a un entorno natural de impresión. Te proponemos 10 ideas para hacerte desear la visita de esta preciosa ciudad costera y vacacional desde la que, por cierto, también podrás visitar Lisboa, que se encuentra a tan solo 30 kilómetros.

Ciudadela de Cascais
Ciudadela de Cascais

Ciudadela de Cascais

Hoy ya no importa pero, en otro tiempo, la ubicación de Cascais era de lo más estratégica en términos militares, para proteger el acceso al estuario del río Tajo, lo que provocó que contara siempre, desde la Edad Media, con dotaciones defensivas. Sobre ellas, desde el siglo XVI, Cascais cuenta con una ciudadela defensiva de altos muros cuyo destino iba a ser… más regio: a finales del s.XIX, se convirtió en la residencia de verano de la familia real, inaugurando un tiempo noble y brillante para Cascais. Hoy se puede visitar el Palacio de la Ciudadela, para ver algunas piezas de artillería, restos de su viejo cometido, así como un museo.

Sabías que…

  • La ciudadela integra una célebre Pousada de 5 estrellas donde… ¿por qué no?, puedes pasar la noche.
  • La ciudadela es hoy residencia oficial del Jefe del Estado de Portugal.

Playas de Cascais

Sin duda, uno de los mayores atractivos de esta ciudad que vive impregnada del aroma más estival del mar y sus frecuentísimos días de sol que saben a vacaciones. ¿Buscas una playa urbana próxima al centro? Anota: puede que la mejor sea la Praia da Conceiçao, que es ideal para visitarla en familia, con niños, aunque es verdad que la encontrarás concurrida durante los meses de verano. La Praia do Pescadores (Playa de la Ribeira) también es una pequeña playa de lo más concurrida, pero es ideal para practicar deportes como el vóley-playa y para estar cerca del ambiente de su paseo marítimo.

Nos guardamos para el final entre las playas urbanas una de lo más especial. Su nombre es un homenaje a su más famosa visitante habitual, la Reina Amelia (a finales del s.XIX), que solía acudir a disfrutar del mar, pero también de la privacidad que le proporcionaban las rocas que allí se encuentran. Se llama… Praia da Rainha.

Praia da Rainha
Praia da Rainha

Pero el plato fuerte está por llegar: a tan solo 8 kilómetros del centro del Cascais (unos 10 minutos en coche), encontrarás una playa rodeada de plena naturaleza, llamada Praia do Guincho, ideal para practicar surf y otros deportes náuticos. Hay quien dice que es una playa “salvaje” por estar dentro del Parque Natural Sintra-Cascais, lo que le proporciona unas bonitas vistas a las montañas, aunque no por eso carece de algunos bares y restaurantes para poder disfrutar al máximo del día.

Praia do Guincho
Praia do Guincho

Faro de Santa Marta

Uno de los elementos más emblemáticos de Cascais, de lo más fotogénico, por cierto, es su faro. Se llama Faro de Santa Marta, y gracias a sus 20 metros de altura y sobre todo a sus azulejos de color azul y blanco, es un edificio muy característico de Cascais. Lo creas o no, gracias a su situación estratégica, el faro participó en el pasado en las labores de defensa de la ciudad de Cascais, aunque su labor principal fue siempre asistir a los navíos a acceder con seguridad al río Tajo. ¿Sabías que el faro ayudaba a realizar diferentes maniobras de acceso en función del tamaño y calado del navío del que se tratara?

La buena noticia es que el Faro de Santa Marta se puede visitar. En la parte inferior encontrarás un museo lleno de objetos relacionados con la actividad del faro, tales como lentes y otros documentos, y en la parte superior, el faro proporciona unas bonitas vistas sobre el mar y sobre la ciudad de Cascais para hacer las mejores fotos.

Faro Museo de Santa Marta
Faro Museo de Santa Marta

Paseo marítimo de Cascais

¿Te apetece un sitio irrepetible para pasear junto al mar en Cascais? No hay duda, tienes que acudir al paseo marítimo: hasta 3 kilómetros de paseo acondicionado para caminar cómodamente, disfrutar del ambiente marítimo, detenerte a tomar algo en alguno de sus bares y restaurantes… o simplemente caminar hasta alcanzar la vecina Estoril. Buen plan, ¿no? ¡Y aviso al caminante!, no vayas a perderte que durante la travesía podrás contemplar algunos palacios decimonónicos de elegante semblante que te transportarán hasta ese pasado noble que se respira en la ciudad de Cascais.

Paseo marítimo de Cascais
Paseo marítimo de Cascais

Boca do Inferno / Boca del Infierno

Es uno de los lugares más visitados de Cascais: la Boca do Inferno, traducido como Boca del Infierno. Se trata de una entrada de agua esculpida por el poder erosivo del mar golpeando durante siglos, y que ha creado una impresionante entrada de agua. El enclave, que se encuentra a unos 2 kilómetros del centro, ofrece unas preciosas vistas durante el día… que se vuelven aún mejores al atardecer, y sublimes, en el sentido kantiano del término, ¡los días de tormenta!, en los que el agua se enfurece contra la roca mostrando… cómo lo hizo. Así las cosas, el rincón tiene su plano trascendental, y es que el lugar se ha granjeado su propio imaginario de leyendas y secretos, … ¡lo tiene todo!

Boca do Inferno
Boca do Inferno

Cabo de Roca

Cascais dispone de impresionantes enclaves donde la naturaleza muestra su lado más irreverente, formando escarpados e impresionantes perfiles de gran belleza natural. Quienes mejor lo saben son los amantes del senderismo, acostumbrados a zambullirse en plena naturaleza, y que en Cascais encontrarán algunos lugares de lo más recomendables. Tal es el caso de este Cabo de Roca, que además es el punto más occidental de Portugal y de Europa: se trata de un paisaje con un toque árido, con acantilados de hasta 100 metros de altura frente a un mar que acostumbra a golpear con fuerza. Se trata de un sitio idóneo para realizar excursiones, rutas de senderismo y escalada.

Cabo de Roca
Cabo de Roca

Casco histórico de Cascais

Plan fácil pero de esos que siempre sientan bien, y te dejan la mejor esencia de la ciudad: un paseo por el casco histórico, por entre sus calles de casas blancas, y en las que encontrarás decoraciones de azulejos con motivos florales y otros patrones, que te dejarán boquiabierto. Vas a encontrar esas típicas callejuelas adoquinadas de blanco y negro, tan típicas de las ciudades portuguesas, por las que caminar con tranquilidad. Además de la estatua de Dom Pedro I y de célebres calles para shopping como la C/ Federico Arouca, ¡no te pierdas la Plaza 5 de octubre! Allí encontrarás el ayuntamiento, con su impresionante fachada de azulejos.

Plaza 5 de octubre
Plaza 5 de octubre

Comer bien en Cascais

Cascais suma lo más espléndido de la gastronomía general portuguesa, con una excelencia especial en los mariscos y pescados frescos que la costa irriga a sus bares y restaurantes. Seguro que estás pensando en comer buen bacalao, ¡seguro!, pero prepárate a sumar otros pescados, como la lubina, la dorada, el sargo… y mariscos para sorprenderte, por ejemplo con sus gambas, cigalas, langostas, mejillones y mención especial para las almejas, que encontrarás en platos sencillos o más elaborados. Si eres de meter la cuchara, en el mejor sentido, recuerda pedir cataplana (un guiso de pescado o mariscos con verduras que a menudo se sirve en la olla), y todo regado con un vino de Carcavelos. Se trata del vino de la tierra, más habitual en blanco que en tinto y confeccionado durante al menos dos años en barrica de roble.

Cataplana portuguesa
Cataplana portuguesa

Museo de los Condes de Castro Guimaraes

Si el plan de ir de museo no te llama, quizás te animemos diciéndote que el plan se disfruta lo mismo por el contenido que por el continente: el museo está en un hermoso palacio de estilo romántico y algunos detalles medievales (como la torre) que podrás recorrer mientras descubres su colección de arte. Te gustarán las salas del palacio, decoradas lustrosamente con mobiliario original de época, así como su increíble biblioteca y la sala de música.

Sabías que…

  • La biblioteca alberga un manuscrito auténtico y original del siglo XVI.
  • Para redondear el plan, podrás visitar el Parque Marechal Carmona junto al museo, y pasar un rato junto al mar en la Marina de Cascais.
Museo de los Condes de Castro Guimaraes
Museo de los Condes de Castro Guimaraes

Casa de Santa María

Una arquitectura admirable, lujosos interiores decorados con azulejos del siglo XVII, techos de madera pintada al óleo… los encantos de esta casa-residencia no se acaban en su interior, sino que maridan junto al Faro de Santa Marta, con el que hace pareja. La Casa de Santa Maria fue mandada construir en 1902 por Jorge O’Neill, descendiente directo de la Real Casa Soberana de Irlanda, y cuenta con buenas vista sobre la costa de Cascais y su puerto deportivo. ¡Prepárate a hacer buenas fotos!

Casa de Santa Maria
Casa de Santa Maria

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