Top teleféricos del mundo

Bondinho del Pan de Azúcar Brasil

Volar es uno de los sueños más recurrentes del ser humano. Y seguro que, como tal, más de una vez has sentido la necesidad de despegar los pies del suelo y surcar libremente los cielos. Pues bien, no podemos garantizarte que lo hagas libre como un pájaro pero sí que alcanzarás las cumbres más impresionantes gracias a estos teleféricos.

 

Genting Skyway (Malasia)

Teleférico de Genting Skyway

El espectacular Teleférico de Genting Skyway

El Genting Skyway conecta desde 1997 la ciudad de Gohton Jaya, a unos 52 kilómetros de Kuala Lumpur, con el resort Genting Highlands de Pahang, una zona de bares, clubes nocturnos y casinos, aunque la mayor parte de la gente que toma este teleférico monocable lo hace para disfrutar de un espectacular paseo de algo más de 3 kilómetros sobre la selva tropical de Malasia.

El Genting es el funicular más rápido del mundo y llega a alcanzar hasta los 6 metros por segundo o, lo que es lo mismo, 21’6 kilómetros por hora. En cada una de sus cabinas o góndolas pueden viajar hasta ocho personas, nada que ver con la capacidad del siguiente teleférico de la lista.

 

Bondinho del Pan de Azúcar (Brasil)

Teleférico de Río de Janeiro

Teleférico de Río de Janeiro

Pasear por la playa de Copacabana también es un sueño recurrente del ser humano. Pero, ¿y si te dijéramos que puedes surcar el aire carioca y ver toda la bahía de Guanabara desde lo alto.

El bondinho original se inauguró en 1912 para unir la Praia Vermelha con el barrio de Urca, a los pies del gran morro llamado Pan de Azúcar, situado en la boca de la bahía de Guanabara. Fue el primero de Brasil y el tercero de todo el mundo. A principios de los años 70 se decidió renovar completamente la línea, sustituyendo el mecanismo y las cabinas así que, el teleférico que vemos en la actualidad poco o nada tiene que ver con el original.

Cada una de las cabinas funciona de manera independiente y puede transportar hasta 65 pasajeros que disfrutan de una vista de 360º de toda la bahía gracias a sus paredes de plexiglass transparente. Aunque el objetivo de todos los visitantes es alcanzar la cima del Pan de Azúcar, te recomendamos que hagas el trayecto en dos tramos y te detengas en el morro de Urca para disfrutar de sus miradores (mucho más amplios que los del Pan de Azúcar).

Desde allí podrás ver el barrio de Urca, la playa Flamengo y, si el día es claro, los edificios más emblemáticos de Río de Janeiro. Una vez estés listo para seguir con tu viaje hasta la cima, prepárate para las impresionantes vistas del morro del Corcovado, el Cristo Redentor, la playa de Copacabana y la ciudad de Niterói.

 

Aiguille du Midi (Francia)

Teleférico de Aiguille du Midi

Teleférico de Aiguille du Midi

También tendrás unas vistas que te dejarán sin aliento si tomas el teleférico de la Aiguille du Midi, en Francia. Caminando por las calles de Chamonix encontrarás viajeros llegados de cualquier parte del mundo listos para participar en alguna de las carreras de montaña que parten de la ciudad. O tal vez estén allí para conocer de cerca el Mont-Blanc, un gigante de 4.810 metros compuesto de nieve, hielo y roca.

Desde el centro de la ciudad parte el teleférico de la Aiguille du Midi que te llevará, en dos tramos, hasta la terraza de la cumbre. Desde sus 3.842 metros de altura podrás ver los Alpes suizos, italianos y franceses, además de una vista del Mont-Blanc que no será fácil de olvidar.

Pero antes de llegar a la cumbre, harás una parada en el Plan de la Aiguille, a “sólo” 2.310 metros. Desde allí puedes iniciar una excursión hasta Montenvers y ver el Mer de Glace, un impresionante glaciar de 7 kilómetros de largo y 200 metros de profundidad.

Aunque si lo que estás buscando son emociones fuertes, no puedes abandonar la Aiguille du Midi sin pasar por el “Paso al vacío”, una cabina de cinco paredes transparentes adosada al mirador de la cumbre y que sólo es apta para los más valientes. ¿Te atreverás a pisarla?

 

Elevador do Bom Jesus do Monte (Portugal)

Elevador do Bom Jesús do Monte Braga

Elevador do Bom Jesús do Monte

Aunque a simple vista no parece tan impresionante como los teleféricos que hemos visto hasta ahora, visitar el Elevador do Bom Jesus do Monte merece la pena sólo por admirarlo en funcionamiento. Se trata de un funicular hidráulico que funciona a base de agua y poleas, sin electricidad, tal como lo hacía cuando se inauguró en 1882. Es el primer elevador hidráulico que se construyó en la Península Ibérica y el más antiguo en funcionamiento de todo el mundo.

Necesita 3 minutos para cubrir los 116 metros que separan la ciudad de Braga y el Santuario de Bom Jesus, en la cima del Monte Espinho, en Portugal. Lo hace a una velocidad de menos de 2 metros por segundo que, lejos de parecer demasiado lenta, es perfecta para contemplar la vegetación que crece paralela a las vías.

Es el medio preferido por los turistas para acceder al Santuario, aunque también se puede subir en coche o paseando por la impresionante escalinata que lleva hasta él pero, teniendo en cuenta que la forman alrededor de 600 escalones, no es de extrañar que los visitantes prefieran subir en el teleférico y bajar a pie.

 

Monte Igueldo (España)

Nuestro último funicular, además de llevarnos hasta la cima del Monte Igueldo, en Donostia, también nos transportará a otra época. Inaugurado en 1912, es el funicular más antiguo del País Vasco y el tercero más antiguo de España. En sus vagones de madera tan sólo recorrerás 312 metros de vía pero te parecerá que, mientras avanzas en metros, retrocedes en el tiempo, ya que al bajar te encontrarás en un parque de atracciones de principios del siglo XX.

La montaña suiza, la casa del terror, el estanque de barcas, el gran carrusel o los autos de choque son sólo un ejemplo de las 20 atracciones con tintes de Belle Epoque que aún atraen a niños y adultos. Y si los parques de atracciones no son lo tuyo, hacer una parada en el Gastro-Bar Karrusel para tomar unos pintxos también es una buena opción.

Aunque desde alguna de las atracciones como la montaña suiza o el río misterioso tendrás una vista impresionante de Donostia, no dejes de pasar por las terrazas panorámicas del Monte Igueldo, especialmente al atardecer, para captar la mejor fotografía de San Sebastián desde 181 metros de altura.

Tal vez hasta este momento nunca te habías planteado que los teleféricos fueran un punto a favor para elegir próximo destino en tus escapadas. Pero seguro que tras leer estas líneas, elegirás en primer lugar aquellos sitios en los que poder aproximarte un poco más al cielo.

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