Islas Cícladas Menores: Naxos y Amorgós

Monasterio de Amorgos en las Islas Cícladas Menores
En nuestro empeño por darte a descubrir el Archipiélago de las Cícladas menos conocidas, ponemos en esta ocasión el foco en las que se encuentran más al Este: Naxos y Amorgós. Se trata de un grupo de islas que reúnen las características propias y esperadas: casitas blancas con ventanas y puertas de colores (sobre todo azul), antiguos molinos de viento, y restos arqueológicos que atestiguan el rico pasado histórico del Mar Egeo. Y, por supuesto, sin olvidar playas bañadas por aguas prístinas de las que no querrás salir.

Entre las islas de Naxos y Amorgós, que veremos con más atención, se encuentran las llamadas “Cícladas Menores”: Iraklia, Schoinoussa, Donoussa y Koufounisia, además de otras deshabitadas -, que acaban de ser nombradas «Destino Europeo 2018» por la prestigiosa editora de guías de viaje Lonely Planet.

Naxos

Puerto de Naxos

Naxos

La mayor y más fértil de las Cícladas fue el lugar elegido por Teseo para abandonar a Ariadna tras matar al Minotauro y salir airoso de su laberinto. Si no hubiera sido recogida por Dionisios al día siguiente, sin duda la princesa hubiera disfrutado de todo lo que esta isla tiene que ofrecer. Quienes sí disfrutaron de ella fueron sus numerosos “hijos” ilustres, entre los que se encuentran diversos jugadores de fútbol y baloncesto, el Primer Ministro Griego Petros Protopapadakis, o Georgios Korres, fundador de la afamada firma cosmética “Korres”.

Habitada desde antes del 200 a.C., logró prosperidad en los siglos VII y VI a.C., dominando todo el archipiélago. De su esplendoroso pasado han llegado numerosos vestigios hasta nuestros días: prehistóricos (como los restos de la Acrópolis de Panermos), micénicos (como los restos de la capital micénica en el Barrio de Grotta en Chora Naxos, una tumba en Chosti o las ruinas de un complejo santuario con hasta 7 templos dedicados a Dionisios en Yria), helenísticos (como la Torre Chimarros en Filoti), o romanos (como los restos de un acueducto que pueden verse en distintas zonas).

Tampoco debemos olvidar las ruinas de un templo dedicado a Demétra (diosa griega de la agricultura) en la localidad de Sagri, los Kouros (grandes estatuas talladas en bloques de mármol) dedicados a Apolo y Dionisios de Apollonas, o el magnífico Monasterio de Fotodóti Christoú en Danakós (desde el que se obtienen unas vistas increíbles de la vecina isla de Donoussa).

Arco de Apolo en Naxos

Arco de Apolo en Naxos

Sin embargo, el monumento más reconocido de la isla es el llamado “Arco de Apolo” o Portára, un enorme portalón de más de 30 metros de altura situado sobre el Islote de Palatia, en Chora Naxos. Se trata de la entrada a lo que iba a ser un grandioso templo dedicado a Apolo, que nunca se concluyó. Cada uno de los 4 enormes bloques de mármol que lo conforman pesa en torno a 20 toneladas. En Chora Naxos destaca igualmente el Castillo Veneciano, en cuyo interior encontramos los museos arqueológico, bizantino y folklórico, la Catedral católica y varios monasterios. Y venecianas son numerosas torres dispersas por varias localidades de la isla.

Dentro de la variada gastronomía de Naxos destacan sus patatas (usadas en variados guisos), sus numerosas variedades de queso (arseniko, kopanisti, xynotyri,…), el zamponi (la versión local del jamón serrano), y el Kítro – un licor hecho a base de hojas de limonero, y que también se usa en postres como el melachrino, un pastel de nueces que se sirve con helado kaimaki (hecho con leche de oveja) -.

Difícil destacar unas playas sobre otras, pero podemos mencionar Abram, Agia Anna, Agiassos, Agios Prokopios, las de la Península Alyko, Ammitis, Apollonas, Melinos, Orkos, Plaka, Psili Ammos,… ¿seguimos?

Naxos es uno de los lugares preferidos por los que quieren casarse en las Islas Griegas, tanto griegos como foráneos.

Cómo llegar: En avión desde Atenas, y en ferry desde El Pireo.

Amorgós

Amorgós, la más oriental de las Cícladas nunca gozó de un especial atractivo. Homero se refería a ella como una “isla desnuda” (infértil), y romanos, bizantinos y, más recientemente durante la Dictadura de los Coroneles, la usaron para el exilio de sus enemigos. Gracias a eso hoy podemos disfrutar de las maravillas que Amorgós ofrece y que muchos no supieron apreciar.

Pero no por denostada significa que no tenga Historia. Habitada desde el Neolítico, por ella pasaron micénicos, ptolomeos, los mencionados romanos y bizantinos, venecianos, otomanos, italianos y alemanes. Como otras islas vecinas, fue arrasada por Barbarroja.

Isla de Amorgós

Isla de Amorgós

El plato más característico de Amorgós es el Patatato, una especie de guiso a base de patatas y cordero o cabrito que se suele preparar en las fiestas. Otros platos no son originales de la isla, pero sí tienen un toque especial que los hace diferentes, como la Fava (puré de lentejas amarillas), los Keftedes (una especia de croquetas de tomate o de calabacín, entre otras opciones), la Melitzanosalata (ensalada de berenjena ahumada) o los Loukoumades (una especie de buñuelos servidos con miel y canela). El licor local más conocido es el Psimeni raki, preparado con miel, canela y clavo.

En Amorgós se encuentra una de las construcciones más antiguas de las Cícladas, elMonasterio de Chozoviotissa,

Monasterio Chozoviotissa

Monasterio Chozoviotissa

que pasa por ser, además, uno de los más impresionantes de toda Grecia. Construido en el año 1017 para guardar un icono de la Virgen María procedente de Tierra Santa, se trata de una auténtica fortaleza excavada en un acantilado a 300 metros sobre el mar. La dura ascensión, especialmente con el calor del verano, se ve recompensada con unas vistas insuperables. Ten en cuenta que, para visitarlo, deberás cubrirte tanto los hombros como las piernas. Y te recomiendo llevar calzado cerrado, porque los escalones son muy resbaladizos, especialmente si vas con chanclas.

Como en otras Islas Cícladas, Chora Amorgós, se encuentra en lo alto de una colina, desde la que disfrutar de unas increíbles puestas de sol, así como de sus magníficas tabernas y restaurantes. Un interesantísimo Museo Arqueológico, varios molinos de viento, y el Kastro (restos de un castillo veneciano del siglo XIII) completan la visita a la capital. Otros pueblos de interior que merecen la pena visitar son Lagkada y Thoralia. Y en la costa, Katápola y Aegiali.

Como suele pasar en las Islas Griegas, es difícil destacar unas playas sobre otras, pero no debes perderte las de Aegiali (magnifica a la caída del sol), Levrossas, Agios Pavlos, Maltezi, Mouros, Kato Meria, Gramvousa, o las del cercano Islote de Nikouria.

Otras dos playas resultan muy especiales: la de Navagio – con los restos de un barco varado en las rocas – y la de Agia Anna – con una preciosa ermita dedicada a esta santa, y que aparece en la película “Le Grand Bleu” (“El gran azul”) del director Luc Besson (“Nikita”, “El quinto elemento”, “The Transporter”), protagonizada por Jean-Marc Barr, Rosanna Arquette y Jean Reno -.

Cómo llegar: Sólo es posible llegar por mar, en ferry desde El Pireo, o bien desde Naxos (que sí cuenta con aeropuerto con vuelos a Atenas).

¿Compartirías con nosotros tus experiencias en Iraklia, Donoussa o Koufounissi? Puedes hacerlo aquí:

 

Otras Islas Griegas:

Islas Cícladas: Íos y Paros

Islas Cícladas: Tinos y Siros

Islas Cícladas: Serifos y milos

Islas Jónicas

Islas Espóradas

Islas del Dodecanseo: Patmos y Atispalea

 

2 Comentarios

    • Hola, Carla.

      Personalmente, no sé si diría que es la más hermosa. Pero no porque no sea bellísima, sino porque me costaría mucho elegir una. Lo que es indiscutible es que tiene muchísimo que ofrecer.

      Gracias por la recomendación para actividades submarinas y, sobre todo, por leernos.

      Saludos.
      Abel

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