Split, es la segunda ciudad más grande de Croacia y uno de los puertos marítimos más atractivos del Adriático, una escala habitual de las compañías de cruceros.
Con más de 1.700 años de historia, desde que el Emperador Diocleciano construyó aquí su famosa villa de descanso a partir de la cual se desarrolló la ciudad, por sus calles han pasado una infinidad de pueblos (ávaros, bizantinos, húngaros, venecianos, otomanos, franceses, austriacos y yugoslavos).
Todos ellos han ido dejando un gran patrimonio que podremos descubrir a través de sus monumentos, museos y galerías. Tanto Split como la cercana Trogir son Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Su enclave natural la dota de un mar cálido y un gran número de horas de sol, incluso en invierno. No en vano es punto de acceso a las islas croatas del Adriático (como Hvar, Komiza, Vis o Bol), donde se encuentran algunas de las mejores playas a nivel mundial.
En el año 245 d.C. se construyé el Palacio de Diocleciano que, tras diversas ocupaciones que fueron cambiando progresivamente su aspecto, dio lugar al casco antiguo y a la ciudad en sí misma. Con la llegada del cristianismo proliferaron las iglesias, como la Catedral de San Duje (erigida sobre el Mausoleo del Emperador, como delatan los claros matices romanos en su arquitectura y ornamentación, como su evocador peristilo). El Vestíbulo del Palacio tiene una cúpula abierta con una magnífica sonoridad (donde en ocasiones hay coros cantando).
Otra joya arquitectónica del casco antiguo es el Templo de Júpiter, que conserva parte de sus orígenes a pesar de haber sido reconvertido. El patrimonio que se oculta dentro de las murallas de la ciudad es tan amplio que la mejor manera de descubrirlo es perdiéndose por sus callejuelas y plazas, sin olvidarse del animado Mercado Verde.
Pasea por Riva, el paseo marítimo de la ciudad, donde encontrarás agradables cafés. De aquí sale la peatonal calle Marmontova, ideal para las compras, al final de la cual se encuentra el bello Teatro Nacional Croata.
Escápate a Trogir, una ciudad de origen heleno donde podrás admirar edificios románicos, renacentistas y barrocos. Destaca el pórtico del maestro Radovan de la Catedral, la obra más representativa del arte románico-gótico en Croacia.
Como llegar del puerto al centro de Split
El puerto se encuentra a menos de 10 minutos andando del centro de la ciudad, que puede recorrerse cómodamente andando. Los barcos más grandes, sin embargo, permanecen fondeados frente al puerto y los pasajeros son trasladados en lanchas. La ciudad cuenta con un servicio público de autobuses y taxis (es imprescindible fijar el precio por adelantado), así como ferries a varias islas dálmatas.