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1 noche desde
44,62
Precio por persona

Bellevue Hotel

  • Hotel
  • 4 Estrellas

Althanstrasse 5, 1090 Viena

Valoraciones

3.5 sobre 5

Basado en 800 comentarios

  • Ubicación

    4.0 sobre 5
  • Calidad/Precio

    4.0 sobre 5
  • Habitaciones

    3.5 sobre 5
  • Limpieza

    4.0 sobre 5
  • Servicios

    3.5 sobre 5
  • Calidad del sueño

    4.0 sobre 5

Descripción

Ubicación del establecimiento Hotel Bellevue se encuentra en Alsergrund (Viena), a apenas cinco minutos en coche de Hospital General de Viena y Catedral de San Esteban. Además, este hotel se encuentra a 3 km de Escuela de Equitación Española y a 3,3 ...

Disponibilidad

¿Cuándo quieres alojarte en Bellevue Hotel?

Descripción general

Ubicación del establecimiento
Hotel Bellevue se encuentra en Alsergrund (Viena), a apenas cinco minutos en coche de Hospital General de Viena y Catedral de San Esteban. Además, este hotel se encuentra a 3 km de Escuela de Equitación Española y a 3,3 km de Leopold Museum.

Habitaciones
Te sentirás como en tu propia casa en cualquiera de las 160 habitaciones con aire acondicionado, minibar y máquina de café espresso. Con la televisión de pantalla plana y la conexión wifi gratis, tendrás para elegir a la hora de entretenerte. El cuarto de baño está provisto de bañera o ducha y artículos de higiene personal gratuitos. Entre las comodidades, se incluyen caja fuerte y escritorio, además de un servicio de limpieza disponible todos los días.

Servicios
Con gimnasio y muchas otras instalaciones recreativas a tu disposición, no te quedará ni un minuto libre. Encontrarás también conexión a Internet wifi gratis y servicios de conserjería.

Para comer
En Hotel Bellevue tienes un restaurante a tu disposición para comer algo. Apaga la sed con tu bebida favorita en el bar o lounge. Se ofrece un desayuno bufé todos los días de 06:30 a 11:00 con un coste adicional.

Servicios de negocios y otros
Tendrás tintorería, un servicio de recepción las 24 horas y consigna de equipaje a tu disposición. Las instalaciones para eventos de este hotel incluyen zona para conferencias y salas de reuniones. Pagando un pequeño suplemento podrás aprovechar prestaciones como servicio de transporte al aeropuerto (ida y vuelta) disponible 24 horas y aparcamiento limitado.

Datos de Interés
Las distancias se expresan en números redondos.

Liechtenstein Museum: 0,5 km
Danube River: 0,7 km
Teatro de la Ópera Volksoper Vienna: 1 km
Augarten: 1,1 km
Museo de Sigmund Freud: 1,2 km
Hospital General de Viena: 1,5 km
Iglesia Votiva: 1,6 km
Universidad de Viena: 1,8 km
Rathauspark: 2 km
Plaza Rathausplatz: 2,1 km
Rathaus (ayuntamiento de Viena): 2,1 km
Mercado navideño de Viena: 2,1 km
Burgtheater: 2,2 km
Circus and Clown Museum: 2,3 km
Schwedenplatz: 2,3 km

El aeropuerto más cercano se encuentra en Aeropuerto Internacional de Viena (VIE): 20,8 km

Información adicional

Check-in

Desde15:00h

Check-out

Hasta11:00h

Servicios

  • Acceso a internet

    • Wifi gratis
  • Actividades - Tiempo libre

    • Gimnasio
  • Aparcamiento

    • Parking
  • Complementos habitación

    • Recepción 24 horas
  • Cuarto de baño

    • Traslado de pago al aeropuerto
  • Generales

    • Guardaequipajes
    • Restaurante
  • Servicios

    • Ascensor
    • Bar-Lounge
    • Caja fuerte en recepción
    • Información turística
    • Salas de reunión
    • Salón de banquetes
    • Servicio de conserjería
    • Servicios de tintorería

Opiniones del hotel

3.5 sobre 5

Basado en 800 comentarios

  • Ubicación

    4.0 sobre 5
  • Calidad/Precio

    4.0 sobre 5
  • Habitaciones

    3.5 sobre 5
  • Limpieza

    4.0 sobre 5
  • Servicios

    3.5 sobre 5
  • Calidad del sueño

    4.0 sobre 5

Comentarios destacados

  • jfbu

    Cuatro estrellas mal dosificado

    Me recomendaron este hotel en un blog: que en esta ciudad es preferible alojarse un poco más alejado del centro por los altos precios, y que hay que buscar uno bien comunicado. El Bellevue está muy cerca de los tranvías, pero es difícil para un turista ocasional saber a dónde va cada línea. Por eso, prefiero el metro. La estación más cercana está a algo más de 5 minutos: Friedensbrücke. El acceso principal (Alserbachstraße) solo tiene escaleras, por lo que en caso de ir con maleta conviene usar el acceso secundario, frente a Ingen-Housz-Gasse. El bonito edificio tiene ese aire decadente que se busca cuando se va a Viena; no ocurre lo mismo con algunas partes de su entorno, como la Franz-Josefs-Bahnhof. Es una estación de cercanías, pero hay tiendas, como un supermercado justo enfrente del hotel (te puede venir bien para economizar en alguna cena); también hay otras partes cerradas y con un aspecto de abandono y un poco deprimido. De noche, el entorno más cercano al hotel acusa la falta de tiendas (a diferencia del centro turístico, más luminoso). Seguro que la contaminación lumínica de Viena es tan baja como la polución atmosférica, ésta tan baja que la agradeció bastante mi alergia respiratoria. Entramos. En recepción atienden varias personas. Acaban de atender a unos italianos (se alojan muchos aquí) y una recepcionista nos habla en italiano. Ya se sabe que los italianos y los spagnoli hablan la misma lingua, pero no importa, resulta más cercano que el inglés y se agradece el esfuerzo. Buona sera. El ascensor no se detiene en la primera planta, pero no me preocupa porque voy a la segunda. Me toca la habitación 215. Interior. La recomiendo antes que una que dé a Althanstraße, por donde circulan los ruidosos tranvías de Viena. Por cierto, algunas habitaciones tienen puertas que abren al revés, hacia fuera; esta no. Los techos son muy altos, cuatro metros, acorde con el estilo imperio austrohúngaro. Los suelos enmoquetados proporcionan tal vez ese olor característico que soy incapaz de diferenciar si es a cerrado o a humedad. Dos grandes ventanales se pueden abrir perfectamente y ventilar la habitación. Visillos blancos y cortinas pesadas gris turquesa que se recogen a los lados con los clásicos alzapaños. Dos camas independientes con edredón nórdico y un cubrecama enguatado casi a juego con las cortinas. Lo malo de los edredones es que si solo necesitas un poco de calor, te bastaría con taparte con una sábana y el edredón da mucha calor. Observo aliviado tras mi experiencia en otros muchos hoteles que hay bastantes tomas de corriente, lo cual es cada vez más necesario. El armario es muy estrechito, más bien para una persona, o es que no deberías tener una estancia prolongada. Me cuesta desenganchar las perchas. Comprendo que es el único sistema viable en un hotel, pero recuerdo otros más cómodos para coger y soltar las perchas. La tele está bien situada porque en este cuarto suficientemente grande dispone de sitio para que se vea frontalmente desde la cama. Entre sus decenas de canales recibe TVE 24H y TVE Internacional; también un canal cubano. La cafetera es de cápsulas. El cuarto de baño es impecable, pero echo de menos un toallero para el lavabo; suelen dejar las toallas limpias a los lados del lavabo. El dispositivo para enchufar pequeños electrodomésticos (afeitadora) no admite mi cepillo eléctrico, que tiene las clavijas gruesas, por lo que lo puse a cargar en otra de las varias tomas de la habitación. Me va resultando imprescindible el espejo de aumento, sobre todo cuando no hay tanta luz como me gustaría. Antes de pasar al restaurante voy a contar un pequeño incidente, o dos. Resulta que al segundo día se acabó el dosificador de gel de baño. Al regresar por la noche observé con estupor que no lo habían rellenado, por lo que me dirigí a recepción para comunicarlo. Me ofrecieron amablemente varios botecitos de gel, de los que todavía se ponen en las habitaciones de muchos hoteles de cuatro estrellas*. Cogí un par de ellos y los dejé en la habitación. Al día siguiente no rellenaron el dosificador y también observé que en el fondo del lavabo seguía aquella pequeña mancha que no era tal sino pelos de mi barba en polvo después de afeitarme y que no se iban con el agua porque algún tipo de suciedad los tenía adheridos. O sea que no se limpiaba muy a fondo. Igual que no se rellenaba el dosificador, el lavabo tampoco se repasaba. Una mañana decidí esparcir un poco más del polvo negro de la afeitadora por el lavabo para evidenciar todavía más la necesidad de limpiar el lavabo. ¡Y funcionó! Lo que no conseguí en más de una semana es que rellenaran el dosificador de la ducha y me daba vergüenza volver a bajar para pedir otra vez que rellenaran el dosificador de gel, así que no tuve más remedio que rellenar varias veces el botecito que me habían dado con el gel del dosificador del lavabo, que este sí estaba lleno. ¿Es indicativo del grado de limpieza? Cada cual que saque sus conclusiones. Toca el restaurante del desayuno bufé. Tiene dos saloncitos y en otro cuarto en medio está toda la comida. Es muy variado y completo. El café te lo sirves tú mismo de una maquinita, sin tener que esperar a que un atareado camarero se acerque a tu mesa a servírtelo. Ya se sabe que los desayunos suelen ser rápidos y no hay tiempo que perder. Disponen incluso de aceite para ensalada, que se puede usar para el pan, más recomendable que la mantequilla, aunque no podría asegurar que se trate de aceite de oliva. Por otra parte, si bajas muy temprano (antes de las 7), es probable que aún no hayan puesto las piezas de fruta entera. *Otra cosa que eché de menos de los artículos de cortesía es algo para limpiar los zapatos, sobre todo después de 3 o 4 días. Menos mal que hace tiempo decidí echar en la maleta una gamuza que ofrecía un hotel de cuatro estrellas brillantes. Comprendo que algunos clientes se llevan todas estas cosas, pero está incluido en el precio de la habitación y me molesta tener que bajar a pedir cualquier adminículo.

    3.0 sobre 5
  • ClaudioBA2018

    Muy buena estadía

    En este hotel la pasamos muy bien. Buena decoración, lugar cuidado. La habitación amplia y cómoda, al igual que el baño. Rico y completo desayuno. Pudimos pedir en la barra del restaurante agua caliente para el mate, sin cargo. Cenamos una noche, en el restaurante del hotel, no fue barato pero la comida estuvo bien. La atención normal (algunas recepcionistas más atentas que otras). ¡Muy buena experiencia!

    4.0 sobre 5
  • rubiamontero

    Estupendo hotel

    Nos ha sorprendido para bien. Muy buen desayuno (para lo q se acostumbra en el extranjero), zumos, pan de diferentes tipos, café, leche, fruta, yogures, chacinas, cereales, huevos, salchichas, tortitas...en fin, variado. Limpieza más que de sobra, situación muy buena con restaurantes, supermercados, farmacia en los alrededores. Muy cerca de la estación de metro y en una buena zona sin malas pintas. Habitación grande y baño completo sin ningún tipo de problema. En definitiva, lo recomiendo enormemente.

    5.0 sobre 5
  • Mirza F

    CONOCIENDO VIENA

    El hotel no es para personas exigentes. Pero hay que destacar que cumple las exigencias mínimas: desayuno bueno,limpieza, atención del personal, ubicación, cercanía de tranvía y metro. Buena experiencia. Apoyo de los recepcionistas ante las dudas.

    3.0 sobre 5
  • lilianretana

    MUY BIEN UBICADO

    El hotel se encuentra en buena zona, fuera del bullicio del centro pero muy bien conectado ya que en la esquina esta la parada del tranvia y a unas cuadras la estacion del metro por lo que te puedes trasladar muy bien a todos sitios. La habitacion es grande aunque la decoracion no es de lo mejor. Desafortunadamente nos dieron una habitacion con dos camas individuales cuando solicitamos una de matrimonio. El desayuno bastante bien.

    4.0 sobre 5