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1 noche desde
43,03
Precio por persona

Parador Casa da Ínsua

  • Spa / Relax
  • Montaña / Rural
  • Enológicos
  • Temáticos
  • Parador
  • Boutique
  • 5 Estrellas

Insua, 3550-126 Penalva do Castelo

Valoraciones

4.5 sobre 5

Basado en 465 comentarios

  • Ubicación

    4.0 sobre 5
  • Calidad/Precio

    4.5 sobre 5
  • Habitaciones

    4.5 sobre 5
  • Limpieza

    4.5 sobre 5
  • Servicios

    4.5 sobre 5
  • Calidad del sueño

    4.5 sobre 5

Descripción

Puntos de Interés: Estación de tren 1:Mangualde 17.0 kms

Disponibilidad

¿Cuándo quieres alojarte en Parador Casa da Ínsua?

Descripción general

Puntos de Interés:
Estación de tren 1:Mangualde 17.0 kms

Información adicional

Check-in

Desde14:00h

Check-out

Hasta12:00h

Servicios

  • Accesibilidad

    • Adaptado para personas con discapacidad
  • Acceso a internet

    • Wifi de pago
  • Actividades - Tiempo libre

    • Bar en la piscina
    • Billar
    • Piscina exterior
    • Sala de juegos
    • Zona/instalación de barbacoa
  • Aparcamiento

    • Parking
    • Zona de aparcamiento en las proximidades
  • Complementos habitación

    • Recepción 24 horas
  • Generales

    • Bar
    • Guardaequipajes
    • Jardin
    • Restaurante
  • Servicios

    • Ascensor
    • Atención en varios idiomas
    • Bar-Lounge
    • Biblioteca
    • Caja fuerte en recepción
    • Información turística
    • Salas de reunión
    • Salón de banquetes
    • Servicio de conserjería
    • Servicio de lavandería
    • Servicios de tintorería
    • Terraza
    • Tienda de regalos

Opiniones del hotel

4.5 sobre 5

Basado en 465 comentarios

  • Ubicación

    4.0 sobre 5
  • Calidad/Precio

    4.5 sobre 5
  • Habitaciones

    4.5 sobre 5
  • Limpieza

    4.5 sobre 5
  • Servicios

    4.5 sobre 5
  • Calidad del sueño

    4.5 sobre 5

Comentarios destacados

  • florescoello

    MAGNÍFICA ESTANCIA Y PARADOR INOLVIDABLE

    Parador enclavado dentro de una finca con una superficie de más de 16 campos de fútbol y que perteneció al Duque de Albuquerque. Te alojas en un precioso palacio-museo del siglo XVIII, que mantiene toda la esencia de esa época en todas sus estancias, que puedes visitar, pero adaptado al siglo XXI,en las modernas habitaciones para los huéspedes.Estás en plena naturaleza y pudiendo disfrutar igualmente de una gran tranquilidad, de una magnífica piscina y de unos jardines inolvidables. Todo el trato y el trabajo del personal es magnífico y en especial,el de su equipo directivo, Renata y Gonzalo, que lo realiza de una forma impecable, amable y muy profesional , solventando cualquier pequeño problema que pudieras tener,como fue en nuestro caso,el de la tarjeta de peaje de la autopista. Para volver no una vez, sino muchas veces.

    5.0 sobre 5
  • Pallarego

    Monumentalidad en el medio de la nada

    La Casa es un edificio magnífico de valor patrimonial incuestionable dentro de una finca con múltiples atractivos. Los salones y las propias habitaciones, además de los museos y otras dependencias, convierten la estancia en una experiencia. El servicio, tipo parador, es perfecto. La única pega, que no deja de tener su importancia, es que el hotel se encuentra en una comarca sin grandes atractivos. Lo que más vale la pena en nuestra opinión: Viseu (qué catedral!), Vouzela y Tondela (mosaicos cámara municipal)

    5.0 sobre 5
  • juan260350

    Un auténtico monumento ( palacio del Siglo XVIII )

    Excelente y con bonitos alrededores . El único pero que le pondría es la falta de personal en el desayuno. Sólo dos personas para servir el desayuno es muy poco, teniendo en cuenta que la misma persona que sirve los platos , tiene que parar para hacer huevos fritos .La primera noche cenamos en el restaurante El menu que tenían , era corriente , y el precio de 30 euros p/p algo excesivo. De todos modos la estancia resultó muy agradable . Los jardines y salones son espectaculares . El personal magnífico, y además tienen su propia bodega ( de la denominación de origen Dâo ) y también quesería , con queso tipo "serra da Estrelha ".

    4.0 sobre 5
  • zamoranomiguel

    POCAS LUCES Y SOMBRAS

    NO HAY ATENCION AL CLIENTE La directora que no me da respuesta, a las demandas que he presentado por el daño en mi automóvil al acceder al recinto sin iluminación, topándome con un obstáculo que tenia apagadas sus luces de señalización. Reclame en recepción que lo comunicaban a dirección y que arreglarían las luces señalizadoras apagadas por avería. Al no recibir otra contestación lo comunique en atención Amigos de Paradores y derivan la respuesta a dirección sin obtener respuesta y hace mas de 2 meses. Los jardines merecen el viaje, algo decadente en su cuidado como es habitual en el oeste de la península, soy de Zamora, y el entorno con autentico encanto, pero el Parador esta tan descuidado como descuidan a sus alojados.

    2.0 sobre 5
  • 262rafaell

    Parador - Museo - Esperiencia

    La web de paradores desmerece este establecimiento. Es un palacete - finca monumental. En el corazón de Portugal, llegar al Parador exige viajar entre bosques con bellos paisajes. La finca lo tiene todo. Personal atento y pendiente de tu satisfacción. Habitaciones muy comfortables. Restaurante de calidad. El establecimiento conserva varias de sus habitaciones palaciegas en su estado tradicional, incluyendo las cocinas. Los jardines son espectaculares, uno de tipo inglés y otro francés. Hay varios árboles centenarios dignos de admiración. La piscina, muy relajante. Tienda de cerámica y obrador artesanal de queso. Las noches silenciosas y con un cielo estrellado maravilloso. Muy recomendable .

    5.0 sobre 5
  • Crisviajera17

    Gran descubrimiento

    Acabamos de pasar unos días en el Parador y la verdad es q iba un poco reticente pq había leído algún comentario negativo. Tengo q decir q hemos vuelto encantados. Tanto el personal en su trato como el edificio son excelentes. No tengo palabras para describir los jardines. Todo muy cuidado

    5.0 sobre 5
  • CARI J

    Parador al fin y al cabo

    Lugar tranquilo y Las comidas muy acertadas y ricas. La piscina pequeña, el jardín precioso. Faltan actividades para enriquecer la estancia y, aunque en territorio portugués, se nota el esfuerzo en el trato de su personal.

    3.0 sobre 5
  • pecascales

    Situado y rodeado de un entorno expectacular

    Situado en un entorno espectacular, rodeado de jardines y fuentes, da la sensación de trasportarte a otra época. Muy acogedor. Un lugar ideal para desconectar. Tiene una tienda que ofrece productos, como mermeladas, quesos o vino, de fabricación propia.

    5.0 sobre 5
  • Pigazoss

    Palacio y finca espectaculares

    Hotel fantástico. El trato del personal exquisito. Nos ofrecieron un cambio de habitación por una superior ya que el hotel no estaba lleno. Se celebraba la Fiesta de la vendimia organizada por el hotel. Quesería y Bodega dentro de la Finca. Habitaciones que te trasladan a otra época. La comida exquisita, eso si, algo lentos en el servicio, quizá por falta de personal. Un punto a favor es tener abierta la piscina fuera de temporada. Los jardines son para recorrerlos una y otra vez. Para los que vivimos casi fronterizos es una muy buena escapada de fin de semana.

    5.0 sobre 5
  • José Luis V

    Un parador para soñar despierto

    Único alojamiento que tiene franquiciado Paradores en Portugal a la empresa hotelera Montebelo. Es una casa solariega del siglo XVIII magníficamente conservada. Se pueden recorrer sus salones, ambientados con muebles y cuadros de época o pasear por su extensísima finca. Nos dieron un plano del lugar para no perdernos. Incluso nos acompañaron a la habitación, ya que aquello es como un laberinto si no lo conoces. Nos quedamos impresionados por el jardín francés, con su lago de los cisnes y su estanque con flores de loto. No menos imponente es el jardín inglés, con árboles centenarios. Fue un placer visitar la quesería y ver cómo se fabrican los quesos que producen y venden. También degustamos los vinos de su bodega y sus mermeladas. Los dos días de estancia resultaron perfectos, gracias a la amabilidad de todos los empleados. La habitación era muy amplia, con dos camas muy cómodas. El cuarto de baño también era espacioso. Solo lamentamos no disponer de cabina de ducha; la bañera no nos resultó muy cómoda. Las noches fueron sumamente tranquilas: no se oía absolutamente nada. Pero hay que saber que estamos en el campo, por lo que conviene que las ventanas permanezcan cerradas. A nuestro regreso de la cena, nos encontramos con un murciélago volando por toda la habitación, que parecía estar casi más asustado que nosotros. Al cerrar las luces, se marchó por donde había entrado.

    5.0 sobre 5