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INFORMACIÓN

Six Senses Zil Pasyon

  • Hotel
  • 5 Estrellas

Félicité Island, Felicite Island

Valoraciones

4.5 sobre 5

Basado en 245 comentarios

  • Ubicación

    5.0 sobre 5
  • Calidad/Precio

    4.5 sobre 5
  • Habitaciones

    5.0 sobre 5
  • Limpieza

    4.5 sobre 5
  • Servicios

    4.5 sobre 5
  • Calidad del sueño

    5.0 sobre 5

Descripción

Ubicación: Su ubicación privilegiada en la zona norte de la isla, da la sensación de estar en un teatro natural, rodeado por el océano Índico. Habitaciones: Consta de 28 exclusivas villas de un dormitorio, 2 villas de 2 dormitorios y 17 residencias ...

Disponibilidad

¿Cuándo quieres alojarte en Six Senses Zil Pasyon?

Descripción general

Ubicación:
Su ubicación privilegiada en la zona norte de la isla, da la sensación de estar en un teatro natural, rodeado por el océano Índico.

Habitaciones:
Consta de 28 exclusivas villas de un dormitorio, 2 villas de 2 dormitorios y 17 residencias privadas, todas con piscina privada, baño completo con bañera y ducha separadas, TV, Mac mini, minibar, facilidades para té/café, agua embotellada Six Senses, caja de seguridad y Wi-Fi.

Instalaciones:
Completa sus instalaciones con 2 restaurantes, 2 bares, bodega y su exclusivo spa Six Senses. Posibilidad de realizar deportes acuáticos.

Datos de Interés:
Inaugurado el pasado mes de Octubre de 2016. Situado en la isla privada de Felicité donde las playas de arena blanca y sus aguas cristalinas te dan la bienvenida al paraíso.

Información adicional

Check-in

Desde15:00h

Check-out

Hasta11:00h

Servicios

  • Acceso a internet

    • Wifi gratis
  • Actividades - Tiempo libre

    • Bar en la piscina
    • Gimnasio
    • Piscina exterior
    • Playa privada
    • Spa
    • Zona/instalación de barbacoa
  • Complementos habitación

    • Recepción 24 horas
  • Cuarto de baño

    • Traslado de pago al aeropuerto
  • Exterior, vistas, ubicación

    • Actividades infantiles
  • Generales

    • Bar
    • Guardaequipajes
    • Jardin
    • Restaurante
    • Zona fumadores
  • Servicios

    • Atención en varios idiomas
    • Bar-Lounge
    • Biblioteca
    • Caja fuerte en recepción
    • Niñera/Servicios infantiles
    • Servicio de botones
    • Servicio de conserjería
    • Servicio de lavandería
    • Servicios de tintorería
    • Terraza

Opiniones del hotel

4.5 sobre 5

Basado en 245 comentarios

  • Ubicación

    5.0 sobre 5
  • Calidad/Precio

    4.5 sobre 5
  • Habitaciones

    5.0 sobre 5
  • Limpieza

    4.5 sobre 5
  • Servicios

    4.5 sobre 5
  • Calidad del sueño

    5.0 sobre 5

Comentarios destacados

  • 316julios

    ESPECTACULAR! INOLVIDABLE!

    Repetíamos cadena hotelera ya que el año pasado nos sorprendió gratamente en Vietnam y la verdad es que ha sido un acierto y, aprovechamos nuestro viaje a Victoria Falls, para descansar en este nuevo hotel de Six Senses. La llegada en helicóptero es muy recomendable ya que merece la pena por el ahorro de tiempo y, especialmente, por la espectacularidad de la llegada. Como es habitual en esta cadena hotelera, te hacen sentir muy especial desde el mismo momento de la llegada, con un comité de bienvenida encantador. La integración de las instalaciones con el entorno es perfecta y la decoración está cuidada hasta el ultimo detalle en todas las instalaciones, especialmente en las zonas comunes. El equipo de arquitectos, decoradores, interioristas, etc es de 10. La llegada a la habitación es inolvidable, el estilo, el gusto con el que está todo diseñado es algo fuera de lo normal. En nuestro caso teníamos la villa 10, unas vistas increíbles, total intimidad, eso si, te tiene que gustar el sonido del mar rompiendo en las piedras, ya que es continuo. El Spa es magnifico, con unos masajes excepcionales y unas salas perfectas. El desayuno es de muy buena calidad, todo servido en las mesas, sin necesidad de levantarse a servirse nada y con unas vistas magníficas. El personal del hotel es de una amabilidad, atención y educación, como no existe en otra cadena hotelera. La calidad de la comida es correcta. Las playas no son muy buenas, pero no se echan en falta con las piscinas del hotel, habitación y Spa, además de poder pasar el día en la isla que hay frente a Felicite que cuenta con excelentes playas. Las vistas al atardecer desde la piscina del Spa son increíbles. Recomendable el snorkel, ya que la vida submarina es abundante. Fuimos invitados a un cóctel nocturno para celebrar el reconocimiento como mejor cadena hotelera del mundo, que recientemente ha obtenido, y todo el personal del hotel, desde el máximo responsable, hasta el ultimo de los empleados se esforzaron por que todos los clientes disfrutáramos del evento. El confort de la cama es bueno y la limpieza y estado de conservación de la habitación, excepcional. En resumen, muy muy recomendable para pasar unos días de descanso y olvidarse de todo.

    5.0 sobre 5
  • Xavier S

    ¡Existen lugares así!

    La estancia en el novísimo resort de Six Senses en Seychelles ha sido la cuarta experiencia en establecimientos de esta cadena hotelera, en la que el lujo, la exclusividad y la integración con el entorno son constantes. Zyl Pasion es un complejo situado en una pequeña isla en la que no existen otros alicientes para su visita que la propia estancia en el hotel y en el paraje natural que alberga. Se trata de una arriesgada apuesta de la cadena hotelera, que está acabando de ajustar el funcionamiento del complejo, de reciente inauguración. Arriesgada en tanto que el establecimiento debería recomendarse en exclusiva para visitantes con interés en la conexión con la naturaleza y la práctica de deportes acuáticos o el más absoluto relax durante su estancia. El sistema de villas es el habitual en la cadena. Todas ellas están equipadas con las últimas novedades tecnológicas y decoradas con un excelente gusto. Son estancias que hacen honor al prestigio de los establecimientos y en las que puede pasarse el tiempo entre la piscina privada, la amplia terraza o el enorme baño que incorporan. A diferencia de otros hoteles de la cadena, sólo cuenta con un restaurante localizado en la zona central del complejo. Los gestores han querido dividirlo entre diferentes especialidades de cocina, pero todavía experimentan con los clientes que van llegando para comprobar cuáles son sus preferencias. La carta es corta y puede llegar a resultar repetitiva si la estancia es larga. La bodega, por contra, es de altísimo nivel y extensión. Para moverse por el interior del complejo se hace necesario el uso de pequeños coches eléctricos de golf que, en ocasiones, no dan el servicio más rápido para el usuario. Sería, quizá, la principal crítica constructiva que pudiera anotarse Zyl Pasyon. En sentido muy positivo cabe destacar el servicio que presta el personal, que por agradar al huésped puede llegar a resultar entrometido con la intimidad de una conversación. En todo caso, de los visitados es el que permite guardar un mejor recuerdo de la estancia. Y, claro, la isla es un pequeño paraíso natural apenas adulterado por la mano del hombre lo que incrementa de manera exponencial la sensación de exclusividad del visitante. Podría otorgársele, sin resultar excesivo, una nota de 9 sobre 10. Sólo pequeñísimos detalles pendientes de evolución impiden concederle la máxima puntuación.

    5.0 sobre 5
  • Elepema

    La mayor decepción de mi vida

    Visitamos este resort para celebrar nuestro 25 aniversario de boda. La ubicación y el diseño son espectaculares, pero nunca he tenido un servicio tan pésimo. Fuimos a este resort a celebrar nuestro 25 aniversario de boda, cuando les escribí diciéndoselo me pidieron mi certificado de matrimonio, cosa nunca visto antes, se lo envié , nunca supe para que pues no tuvieron ningún detalle al respecto. Les pedimos organizar una cena especial el día de nuestro aniversario y elegimos una BBQ en la playa. Un par de horas antes nos dijeron que amenaza tormenta y que nos organizarían una cena muy especial en nuestra villa. La cena fue inolvidable : Toda la comida fria La comida venia amontonada en platos que a su vez estaban envueltos en plástico NO se veia casi, pues no funcionaban las luces de la terraza Los platos y cubiertos estaban en un montón no estaba la mesa colocada Las servilletas eran diminutas Solo nos dejaron dos botellas de agua, no nos dieron opción a pedir nada de beber Ha sido la cena menos agradable que he realizado en mi vida. A la mañana siguiente recogieron los restos de la cena dejándolos al sol en la puerta De la Villa durante todo el día Cuando el director vino a disculparse lo hizo durante la puesta de sol en el Spa estropeando nuestro ultimo atardecer.... Un servicio terrible y sin ningúna disculpa

    1.0 sobre 5
  • orubio88

    COMIDA LAMENTABLE, SUCIEDAD Y SERVICIO DESASTROSO A UN PRECIO DESORBITADO.

    Mi familia y yo somos clientes habituales de Six Senses. Todos los años pasamos algunos días en alguno de ellos y por lo tanto somos muy conscientes de los estándares de calidad de la cadena. Escogimos este hotel, a pesar de ser más caro que otras opciones de la zona, para "ir sobre seguro", pero después de pasar 10 días en una de las residencias del Six Senses Seychelles puedo decir sin ningún tipo de dudas que ha sido una decepción absoluta que se aleja infinitamente de la calidad que aboga la cadena, siendo uno de los timos más flagrantes que tanto yo como mi familia hemos vivido en primera persona. He aquí las razones: 1. COMIDA Ha sido sin duda la mayor decepción de todas. Una carta con una variedad de platos ridícula, una calidad peor que la de un bar de carretera y unos precios desorbitados que rondan los 100-300 persona, por comida. Al segundo día ya has probado todo lo que hay en la carta y al tercer día estás asqueado de la pésima calidad de los platos. Ir a comer se convierte en una penitencia por la que tienes que pasar a diario y en la que sientes como te estafan de manera flagrante cada vez que vas a pagar. En una ocasión nos encontramos una cucaracha negra en uno de los platos. Yo me pedí una hamburguesa "de Kobe casera" que me dijeron que no podía estar poco hecha porque venía en un preparado precocicinado (eso sí la hamburguesa costaba 52 + 25% de propinas e impuestos, surrealista). Era bastante normal que en cada comida nos dijeran que había varios platos que se habían terminado y que incluso cuando pedías un plato faltaran ingredientes que venían en la carta. El bufet del desayuno tampoco se salva, con toda seguridad es el bufet más paupérrimo de un hotel de estas características (bollería, fruta y un poco de cereales), encuentras más calidad y variedad en un hotel de tres estrellas. La realidad es que hablando con varios empleados del hotel, nos confesaron que no éramos los primeros en quejarse de la pésima calidad de la comida y que era una consideración que ellos también compartían. En la isla de enfrente (La Digue) comes en chiringuitos de playa mil veces mejor y por 5 veces menos de precio. Simplemente, para ser un Six Senses, el sentido del gusto es absolutamente lamentable. 2. SERVICIO En general hay que esperar muchísimo tiempo para todo. En las comidas, varios días hemos estado esperando más de una hora entre plato y plato, y al pedir el desayuno a la habitación el tiempo de espera no bajaba de 1 hora (para traer solamente café, yogures y huevos). Por otro lado, como por la isla te tienes que mover en buggy (no hay otras alternativas como bicis eléctricas) y no gozas de uno propio (ni aunque estés en una de las residencias más caras) nos ha tocado innumerables veces esperar bastante tiempo a que llegarán a recogernos. Es decir, para moverte por la isla no tienes libertad y siempre dependes de que alguien te ande recogiendo y llevando a donde quieres ir. Un coñazo. 3. ISTALACIONES - LIMPIEZA La residencia es probablemente lo mejor del hotel. Tiene unas vistas muy bonitas y las camas son muy buenas, pero no es oro todo lo que reluce. Al llegar, una de los lavabos tenía todas las esquinas con un moho negro muy desagradable. La cocina y la cristalera de la piscina estaban muy sucias también, dando la sensación de que no se habían limpiado en meses e incluso años (adjunto fotos). Ambas cosas son imperdonables teniendo en cuenta el precio que estas pagando, aunque visto como está el hotel en general, parece que son cosas normales, ya que está bastante sucio y descuidado en general (adjunto fotos) . En el spa las duchas no funcionaban y tuvimos que esperar 1 hora a que el equipo técnico las arreglará, mientras estábamos cubiertos de aceite y barro. Por último, la domótica de la casa está mal diseñada: 2 horas con el equipo de mantenimiento para conectar el equipo de sonido, botones muy poco intuitivos y frecuentes pitidos por la noche de aparatos y sistemas que se encendían. Ah, y se me olvidaba mencionar el estúpido diseño de los lavabos en los que prácticamente no te puedes lavar las manos (adjunto foto). En definitiva, un hotel con unas residencias bonitas, un servicio desastroso, una comida absolutamente lamentable y un precio desorbitado que no hace justicia a la pésima experiencia de cliente. Avisados estáis.

    1.0 sobre 5
  • Juan N

    Un super hotel

    La ubicación es maravillosa. El hotel una preciosidad. Estuvimos en una villa con piscina y realmente es impresionante. Las vistas, los accesorios de la habitación, la super terraza, la piscina levemente iluminada por la noche... El hotel es muy bonito y las playas prácticamente privadas son immejorables. Arena blanca finísima, fondos marinos de ensueño, con peces, corales, tortugas ... a escasos metros de la playa. El servicio es muy correcto. El hotel estaba a media ocupación, y puede que estando lleno el servicio se resienta, especialmente los buggies que te van y te traen de los bungalows. El único pero es el precio de la comida y la bebida. Es una barbaridad. Podrían incrementar los precios de las habitaciones ya que las vistas, la ubicación... son únicas. Pero un plato de pollo, es un plato de pollo... y pagar 60 euros sabe mal.

    5.0 sobre 5