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Playas de ensueño, pueblos con encanto y naturaleza impresionante
- Con una ubicación privilegiada entre el mar Mediterráneo y los Pirineos, perfecta para escapadas inolvidables.
- Explora calas escondidas, recorre senderos costeros y sumérgete en su historia y gastronomía.
- Desde hoteles boutique frente al mar hasta casas rurales con encanto, la Costa Brava tiene el alojamiento ideal para cada viajero.
Costa Brava
La Costa Brava es un destino turístico que sorprende a sus visitantes por su diversidad de paisajes y amplia oferta de actividades, convirtiéndose en un lugar idóneo para todo tipo de viajeros. Familias, parejas o amigos disfrutarán de planes culturales, escapadas al aire libre o visitas gastronómicas de ensueño.
Este rincón del nordeste catalán alberga un rico legado histórico y artístico que, combinado con su oferta de deportes de invierno, visitas a pueblos medievales o actividades acuáticas en calas escondidas, hacen del territorio un lugar perfecto para visitar durante todo el año.
Si eres de los que viaja con la familia al completo, la Costa Brava reúne propuestas adaptadas a todas las edades, con juegos autoguiados, visitas interactivas y aventuras en plena naturaleza. Asimismo, es posible echar un vistazo al pasado histórico de la zona en su gran variedad de museos, zonas arqueológicas y rutas temáticas.
Para los que buscan reconectar con su yo interior en plena naturaleza, existen numerosas rutas de senderismo y experiencias inolvidables de glamping con las que disfrutar de una noche bajo las estrellas. Asimismo, el enoturismo es uno de los mayores atractivos de la zona, con una variada oferta de catas, maridajes y visitas guiadas a viñedos que conforman paisajes únicos.
Familiar
La Costa Brava se posiciona como un destino idóneo para visitar con la familia al completo, ofreciendo actividades que se adaptan a todo tipo de gustos. En la localidad de Banyoles, el juego autoguiado “Entre la piedra y el agua” es una divertida opción para resolver enigmas en familia mientras se descubre el casco antiguo. El láser nocturno de Ocitània es otro must para pasar un entretenido día al aire libre.
Algunas de las propuestas culturales que la zona ofrece para los más pequeños son la visita a la Casa Natal de Salvador Dalí, con un recorrido inmersivo por la vida del artista; el Museu d’Art de Girona, con una amplia oferta de talleres; o la visita al municipio de Hostalric, donde los niños pueden jugar a ser nobles medievales explorando torres y murallas.
Y si los tuyos prefieren estar en pleno contacto con la naturaleza, no dudes en subir en telesilla hasta el nacimiento del río Ter en Vallter para vivir una experiencia única entre montañas. También es posible descubrir el fascinante mundo submarino de la Costa Brava practicando esnórquel o recorrer las ecovías en bicicleta. Asimismo, en la Granja Mas Bes, los niños podrán interactuar con animales y aprender sobre la vida rural.
Cultura
Existe un amplio repertorio de planes que profundizan en la historia, el arte y el patrimonio de la Costa Brava. El municipio de Sant Hilari Sacalm alberga una ruta guiada que muestra su pasado entre callejones con mucho encanto. Por su parte, el centro histórico de Llançà es otra visita obligada donde es posible descubrir vestigios de un pasado feudal.
En Begur, el patrimonio indiano y su Centro de Interpretación narra la interesante historia de los emigrantes que viajaron a las Américas y regresaron con una gran fortuna. En Palamós, el Museu de la Pesca cuenta la historia de la tradición marinera de la zona, mientras que la Ciutadella de Roses, considerada Bien Cultural de Interés Nacional, alberga restos arqueológicos de la época griega, romana y medieval.
Continuando con los lugares de interés histórico, es imprescindible conocer la “Vila Vella” de Tossa de Mar y la villa romana de Els Ametllers, así como los Jardines de Santa Clotilde en Lloret de Mar y la Ruta Indiana con visita a la Casa Museo Can Font. Para finalizar, Girona capital sorprende a los visitantes con su catedral, la Basílica de Sant Feliu y el Museo de Arte en un recorrido que abarca mil años de historia.
Enogastronomía
El enoturismo es uno de los principales atractivos turísticos de la Costa Brava, que combina paisajes idílicos de viñedos y catas inigualables. Empordàlia, una bodega ubicada en el corazón del Empordà, ofrece degustaciones de vinos y aceites de oliva virgen extra, acercando a los turistas a los sabores locales. La localidad de Capmany alberga diversos alojamientos rurales –como Can Xicu o Can Llobet– que combinan estancias acogedoras con escapadas entre viñedos. Además, la zona forma parte de la ruta del vino DO Empordà, un recorrido que combina bodegas, pueblos medievales y experiencias gastronómicas, promoviendo la cultura vitivinícola de la región.
Otras bodegas destacadas que no te puedes perder son Mas Llunes o Espelt, donde además de degustar sus vinos, podrás disfrutar de unas vistas inigualables al Cap de Creus o al Alt Empordà. Además, existen otras como las de Perelada o la Cooperativa de Garriguella que ofrecen experiencias completas que combinan visitas guiadas con maridajes gastronómicos.
Laura Masramon ofrece a sus visitantes maridajes de vinos y quesos artesanos, mientras que el Celler Hugas de Batlle incluye catas a pie de viña. Pero existen experiencias que van un paso más allá, como las catas sensoriales en Mas Falgarona & Spa, toda una experiencia de lujo y placer.
Naturaleza
La Costa Brava es mucho más que sol y playas. Los amantes de la naturaleza encuentran aquí un exuberante paisaje natural en su estado más puro. El Valle de Núria es uno de los escenarios imprescindibles, donde puedes descubrir el corazón del Pirineo catalán a bordo de un tren cremallera. El teleférico Coma del Clot eleva aún más la experiencia, ofreciendo vistas espectaculares de las majestuosas montañas de la zona. Tampoco podemos olvidar el telecabina Cadí-Moixerò que, con 2.537 metros de altura, llega hasta el refugio Niu de l’Àliga.
Los más aventureros pueden practicar deportes acuáticos como barranquismo en la Riera de Osor o kayak en calas escondidas y cuevas solo accesibles por mar. ¡Una gran forma de introducirse en el entorno salvaje!
Pero también existen otras experiencias más tranquilas capaces de ofrecer una íntima conexión con la naturaleza, como los paseos conscientes en los bosques centenarios de Mas Pineda o dormir bajo un maravilloso cielo estrellado en el glamping de Cabanyes entre Valls, una propuesta natural de lujo.
Escapadas todo el año
Gracias a su diversidad paisajística, la gran oferta de actividades y sus climas variados, la Costa Brava ofrece atractivos para disfrutar de su territorio durante todo el año. Durante el invierno, la estación de esquí de La Molina destaca por sus más de 70 kilómetros esquiables, con opciones adaptadas para todos los públicos. Muy cercano a ella, el Vall de Núria es otra de las opciones más elegidas para pasar una jornada de esquí rodeada de bella naturaleza y múltiples opciones culturales.
Viajar en el icónico tren cremallera, que atraviesa el espectacular paisaje montañoso de la zona, es una actividad imperdible que da paso a un paisaje natural sin precedentes y a una divertida jornada en la nieve. ¡Todo un must en los meses fríos!
Con la llegada del buen tiempo, la Costa Brava se transforma en un destino idílico para los amantes del mar y las actividades al aire libre. Algunas de las opciones que ofrece el territorio a sus visitantes son excursiones en kayak, submarinismo en el Parque Natural del Montgrí, rutas de senderismo o ciclismo para todos los niveles como la del Centro Trail de Palamós o los senderos de la Cerdanya, etc.