Pequeño y recóndito paraíso
El pequeño archipiélago de Madeira es uno de los destinos por excelencia para los amantes de la naturaleza, la cultura y la gastronomía. Además, su clima suave durante todo el año favorece la práctica de actividades al aire libre como senderismo, trekking, kayak, buceo y muchas más.
Sus paisajes montañosos ofrecen panorámicas impresionantes, con bosques de laurisilva, cascadas y acantilados majestuosos. En ellos también es posible practicar deportes de pura adrenalina como rápel, parapente o rutas en todoterreno por terrenos escarpados.
Además, en Madeira los eventos no paran en todo el año, con algunos muy destacados como la Festa da Flor o el Carnaval, que llenan las calles de color y alegría. La gastronomía madeirense es otro atractivo a destacar, con la espetada en pau de louro como plato estrella.