Rótterdam se encuentra a 30 kilómetros del mar, a orillas del Río Mosa, pero eso no le impide ser el mayor puerto comercial de Europa y el segundo a nivel mundial después del de Singapur. Es tal su espíritu comercial, que aunque su crucero haga escala en la ciudad un domingo, encontrará abiertas sus tiendas para que pueda hacerse un traje a medida, originales juguetes o utensilios de cocina, piezas artesanales de vidrio, o muebles de atrevidos diseños.
Y en la cercana Gouda podrá comprar uno de sus famosos quesos o admirar sus molinos. Totalmente arrasada como consecuencia de los bombardeos que sufrió durante la 2ª Guerra Mundial, resurgió de sus cenizas como auténtico laboratorio de nuevos diseños arquitectónicos.
Muchos son los ejemplos de la arquitectura vanguardista de la ciudad: la minimalista Station Blaak de Reijnders, el Het Potlood y las Casas Cúbicas de P. Blom, el Witte Huis (de estilo art nouveau) o el Willemswerf de Quist son sólo algunos de ellos.
Paseando por el Coolsingel, la arteria principal del centro encontraremos el Ayuntamiento, el Palacio de Congresos, el World Trade Centre, el Museo de Historia y la Iglesia de St.Laurens, de estilo gótico que, con el órgano mecanizado para conciertos más grande de Europa, es el símbolo religioso de la ciudad.
En el barrio Museumkwartier encontramos los museos más importantes de la ciudad: el Museo voor Volkenkunde (arte de todo el mundo), el Museo de Arquitectura Moderna, el Museo Boijmans Van Beuningen (diversas expresiones y estilos) y la sala Kunsthal Rotterdam (uno de los centros de arte más importantes del país). Encontramos también bellos parques y jardines, y la torre de televisión Euromast.
El enclave histórico de Delfshaven nos ofrece la imagen más bucólica de la ciudad, gracias a sus casas de piedra al borde del agua. ¡Y los niños no deberían perderse el Jardín Zoológico Blijdorp, con sus aves del paraíso!
Como llegar del puerto al centro de Rotterdam
Cerca de la Terminal de Pasajeros podemos tomar el metro (estación Wilhelminaplein) y los tranvías 20, 23 y 25, lo que nos permitirá a distintos puntos de la ciudad, incluyendo la Estación Central desde la que parten trenes a La Haya, Ámsterdam, Amberes y Bruselas. En Rótterdam, además de pasear, también es posible alquilar una bicicleta para acceder a los sitios más interesantes